EL BOSQUE Y LA MONTÑA
Natalia Carmen Casielles
Una montaña muy muy muy alta en el medio de un bosque. En la montaña un refugio; en el refugio Pedro y Hansel pegados como calcomanías a la ventana. Todos tienen un cuerpo extremadamente pequeño y una cabeza extremadamente enorme.
Pedro: No llegan.
Hansel: ¿Qué hora es?, me da miedo la noche y ya está oscureciendo.
Pedro: No sé, pero los osos de afuera deben tener hambre.
Se acerca a la ventana Alicia con una pila interminable libros en la mano
Alicia: Basta.
Se acerca Aurora, los cuatro miran fijo el afuera, los ojos reflejan fielmente el paisaje, se puede ver todo el paisaje a través de los ojos de todos.
Aurora: ¿Qué pasa?
Hansel: No llegan.
Alicia: No sirve de nada la espera. Cuando llegan, llegan. No es la primera vez que se hace esto.
Hansel: Son nenes, los nenes se pierden todo el tiempo por más migas que hayamos puesto en el camino.
Hansel mira a Pedro en busca de complicidad, Alicia le da uno de los libros que tiene. Es un libro de cuentos.
Pedro: Ya sé, era necesario dejarlos solos en el bosque, si no, no iban a aprender nunca todas las cosas.
Alicia: Muy bien.
Entra Tomás con leños y un hacha. Los leños y el hacha emiten sonidos de quejas, cuando tiran los leños al fuego se quejan más fuerte.
Tomás: Hice el fuego, dejen de estar pegados a la ventana y vengan. Tenemos que hablar, arreglar todo para cuando lleguen los nenes.
Aurora: Bueno.
Hansel: Esperá….
Pedro agarra del brazo a Aurora. Le habla bajito, luego le devuelve el brazo.
Aurora: ¿Qué quieren?
Pedro: Estuvimos pensando que podríamos haberles dado unos libros o explicarles con palabras. No hacía falta dejarlos en el medio del bosque para que aprendan ¿Y si no encuentran nunca el camino hasta acá?
Interrumpe Alicia abre su boca y adentro de la boca hay otra Alicia pequeña que lee uno de sus libros.
Alicia: (Alicia de adentro de la boca lee) Así que los niños anduvieron perdidos por el bosque hasta que estuvieron exhaustos y no pudieron dar un paso más del hambre que tenían. Justo entonces, se encontraron con una casa de ensueño hecha de pan y cubierta de bizcocho y cuyas ventanas eran de azúcar. Tenían tanta hambre, que enseguida se lanzaron a comer sobre ella. (Alicia adentro de Alicia cierra el libro. Alicia de afuera dice:) Van a encontrar el camino como lo encontramos todos nosotros en su momento.
Hansel: No todos.
Pausa larga. Alicia y Tomás se acercan a la ventana y miran la nieve que tapa todo lo de afuera, la nieve empieza a entrar por las ventanas y por debajo de la puerta y comienza a taparlos también.
Tomás: Esperemos.
Alicia: Sí, esperemos.
Alicia, Tomás, Hansel, Aurora y Pedro abren los cierres que los atraviesa por el medio de su cuerpo, se sacan el cuerpo y tiran los lanzan al piso. Ahora son cinco osos gigantes, tiran sus anteriores cuerpos al fuego y cantan alrededor del fogón:
Los cinco osos: Somos los osos del bosque mayor / buscamos a las ricitos de oro / buscamos saber quiénes son / buscamos los niños que se perdieron / buscamos un camino que nos lleve al fuego. / Invernamos, comemos, matamos, bebemos, queremos 24 estamos acá esperando el amor estamos acá esperando salga el sol.
Se escucha un golpe fuerte en la puerta del refugio, los osos miran, la puerta se abre, entra demasiado viento, se apaga el fuego, la puerta se cierra. Los cinco osos siempre hablan todos a la vez.
Los cinco osos: ¿Quién está ahí?
Silencio
Los cinco osos: ¿Quién está ahí?
Silencio
Los cinco osos: ¿Quién…
Se abre la puerta aparece Niña con cabeza de árbol
Niña con cabeza de árbol: Hace semanas busco el refugio, mis amigos me hicieron atravesarlo para ver si aprendía algo, fue un largo camino, los pájaros de mi cabeza se han ido todos volando, las hojas de mi cabeza se han caído en todos los suelos que he pisado, ya no he podido renovar el aire de este bosque y necesito agua para calmar la sed que me acontece.
Los cinco osos: Hablas raro para ser niña.
Niña con cabeza de árbol: Y ustedes hablan todos juntos para ser osos.
Los cinco osos: No te perdiste, entonces.
Niña con cabeza de árbol: ¿Dónde están los humanos?
Los cinco osos: Nos los comimos.
Niña con cabeza de árbol: Oh que horror, no puedo creer lo que he escuchado….¿Qué haces?
Los cinco osos: Olfateo.
Niña con cara de árbol: Déjenme.
Los cinco osos: Queremos hacer pis y dormir en el árbol.
Niña con cabeza de árbol: Busquen una cueva, salgan de aquí.
Los cinco osos comienzan a querer trepar al árbol-cabeza, La Niña empieza a gritar bien fuerte hasta romper las ventanas del refugio, la nieve ingresa como avalancha, desde adentro de la nieve sale la cabeza de árbol de La Niña y de la copa del árbol sale un lobo
Lobo: Me despertaron y eso es imperdonable
Empiezan a salir de a poco partes de los osos hacia afuera de la avalancha, se ven garras, hocicos, orejas, pero no se les ve en su totalidad aunque se los escucha desde adentro de la avalancha. La voz es diferente por la densidad de la nieve.
Los cinco osos: ¿Un lobo?
Lobo: Soy amiga de la niña, la encontré en el camino.
Los cinco osos: ¿Y no la comiste?
Lobo: ¿Por qué habría de hacerlo?
Los cinco osos: Es lo que hacemos.
Lobo: Se puede elegir lo que hacemos.
Los cinco osos: Queremos dormir en su árbol.
Lobo: El árbol es de ella y ella decide quien duerme ahí y quién no.
Niña con cabeza de árbol: Váyanse de este refugio, se comieron a mis amigos y ahora El Lobo y yo nos quedaremos aquí.
Los cinco osos: No hablas como nosotros, hablas raro, no te queremos.
Niña con cabeza de árbol: Haré crecer mis raíces hasta levantar todo el piso del lugar y que mi árbol sea parte de esta montaña, mi casa será mi árbol, mi refugio será mi árbol.
La Niña con cabeza de árbol y El Lobo empiezan a gritar bien fuerte hasta que la nieve se derrite y los cinco osos salen deslizados por la montaña hacia abajo. Entran cientos de pájaros por las ventanas y se posan sobre la cabeza de La Niña, El Lobo sale de la cabeza de árbol, saca una guitarra muy muy muy chiquita de su bolsillo y comienza a tocarla. La Niña canta.
Niña con cabeza de árbol: Aprendí al llegar / que no me da miedo la noche / no me da miedo el frio / me da miedo que venga el enemigo / pero acá estoy preparada / ya hice mi camino / en el bosque me han dejado y no me he perdido / encontré mi refugio y estaba en mi misma / comeré de mis frutos / mi aire respiraré / estaré con quien yo quiera / y cuando quiera me iré.
Una luz hermosa ingresa en el lugar, las paredes del refugio se funden con la montaña.