VERDE
Romina Larroca

Cama de Telo. Luz roja.

Se ven sombras de sexo y sometimiento.

Se escucha un silbido. Se ve huir a una manada jadeante.

La luz roja ahora es fría y blanca.

En la cama, multitud de muñecas de trapo, se arrastran desahuciadas pidiendo ayuda.

Una gran bota negra ingresa y empieza a marcar un tempo.

Ingresan tres pares de manos, enguantadas en blanco, haciendo fila al ritmo de la bota.

BOTA: ¡Apertio aurium! ¡Ferendae sententiae!

Las manos asienten

BOTA: ¡Executare ordinem!

El Primer Par de manos enguantadas toma una muñeca y le quita la ropa.

PAR 1: ¡Eludible!

Se la pasan al par de manos número 2. La revisan y la manosean.

PAR 2: ¡Hipocrático!

Se la pasa al Par de manos número 3. Le ensartan una aguja de tejer en el vientre, que luego clavan al pie de la cama.

PAR 3: ¡Punible!

Se repite 3, 5, 8 veces en un in crescendo automatizado y maquinal que responde a la aceleración progresiva de La Bota.

Los cuerpos de trapo se desgarran lentamente y caen al piso haciendo montaña.

El colchón comienza a moverse sin control. La acción se detiene.

Chinches verdes salen del colchón y se comen todo a su paso.

Las manos se espantan y se suicidan.

La Bota quiere escapar pero una gran balanza cae y la aplasta.

Las chinches rodean los restos de trapo en un abrazo.

Por Romina Larroca

@ro_larroca