EL PERCHERO
Estefanía Otaño
PERSONAJES
Cuerpo Sin Rostro/ Cuerpo Roto/ Perchero /Memoria /Perchero A /Perchero B
Banco De Madera / Cuerpo Roto De Banco De Madera
Cuadro De Madera Primero
Cuadro De Madera Segundo
Cuadro De Madera Tercero
Otros Cuerpos Sin Rostro
Lágrima / La Niña Gordita
Sierra Eléctrica / La Máquina Que Corta Madera
El Horror
Luz
Sombra Espeluznante (la sombra del perchero)
La Pequeña Puerta De Madera
Multitud Distraída
Multitud Descarada, muerta
Multitud Musical / Multitud Enigmática
Multitud de Saco y Sombrero
Algo / Cosa / Cosa Que Nace / Alguien
Sombra De La Lágrima
El Cráneo De La Sombra De La Lágrima
Oscuridad
CUADRO de madera PRIMERO. La antesala
CUERPO SIN ROSTRO (parado sobre un banco de madera se dirige a otros cuerpos sin rostro).- El puente que intentamos construir… nunca va a quedar terminado. No tenemos los insumos, no tenemos la voluntad de un puente. (Las piernas tiemblan de temor y se desmorona el juego de madera que lo sostiene. Cae el cuerpo sin rostro que, roto, se mezcla con el cuerpo, también roto, del banco de madera que lo sostenía. El sonido del derrumbe y una espesa nube de polvo traen un poco de llanto generalizado)
Auch
Auch auch
(La sierra eléctrica hace leña del árbol caído)
Auch auch auch auch auch
LÁGRIMA (la niña gordita asiente tristemente).- Bueno, bueno… Shhhh… Es importante que termines de decir lo que estabas diciendo, te escuchábamos con atención… (Cobarde) No somos cobardes.
CUERPO ROTO (cuerpo roto sin rostro + cuerpo roto de banco de madera, ambos mezclados, siendo descuartizados por la sierra eléctrica).- Auch auch auch.
(Lágrima recorre el acumulado de maderas y reconstruye un cuerpo. Esqueleto de torso y extremidades, finalmente, con la yema de los dedos dibuja la mirada. Abre los ojos)
LÁGRIMA.- Tenés que ser alguien, tenés que ser alguien, tenés que… ¡Despertá!
PERCHERO.- No quiero abrir los ojos, no quiero volver a ver El horror.
LÁGRIMA.- No, no fue… No seas exagerado.
PERCHERO.- Fue, lo escuché acercarse y llegar… mami…
LÁGRIMA (le susurra).- Tenés que ser fuerte… Temblaste y te caíste, hay que seguir intentándolo. No te podés caer, tenés que poder sostenerte… Ser Alguien (le sopla el aserrín de la cara).
PERCHERO (tiembla llorisqueando).- Fue una carnicería… todos lo vieron.
LÁGRIMA.- Te desarmaste, creí que eras fuerte… y lo peor, te callaste.
PERCHERO.- Me callaron, me talaron… Auch, auch, auch.
LÁGRIMA.- Shhh… (le susurra) Intenté darte una forma distinta esta vez, aunque después me cuestionen… y siempre me retan por mi desprolijidad.
PERCHERO.- Parezco el árbol muerto de una obra escolar.
LÁGRIMA.- No te quejes… huesitos.
PERCHERO.- Gordita.
LÁGRIMA.- No soy gordita…
(La niña gordita enciende una lámpara y se sienta en una silla de madera. Con las maderas que hay en el piso arma estructuras, esqueletos de madera, sillas vacías que clava a martillazos. El perchero continúa de pie y a cada golpe de martillo tiembla de horror)
LÁGRIMA.- Pum pum.
pum
cobarde
pum pum pum pum pum
PUM ¡PUM!
pum
(Detrás del perchero se dibuja su sombra por la luz que encendió la niña gordita)
LÁGRIMA: Dejá de temblar… te vas a quebrar, huesitos… (Perchero tiembla) ¡Basta! no puedo trabajar así.
(La sombra del perchero, una sombra larga y grande. La sombra se distingue por su silueta que extendida y amenazante lo hace temblar balbuceante)
PERCHERO Y SU SOMBRA ESPELUZNANTE:
_ ¿Cuándo llega la verdadera instancia?
_ Es el momento.
_ ¿Cuándo te vas a callar asquerosa altura desconcertante? Tus largas piernas no me asustan. Me provocan. Me impulsan a la superstición y a la hipocresía. No tengo miedo (tiembla de temor).
LÁGRIMA (continúa construyendo y martillando).- Pum pum, lo que ellos quieren decir cuando hablan, pum pum pum pum pum pum, es que lo que acá van a ver no es tan importante, pum.
_ Bueno, no sos más que un espejo gigantesco, doloroso. No temo (teme).
_ Soy la identidad del contingente que apremiada por el gran final merecedor de aplausos se escabulló y abandonó la existencia.
_ Esa parte la tenía que decir yo…. Es el cuerpo el que abandonó la existencia, no la sombra.
LÁGRIMA.- Se pusieron bravos los muchachos… pum, parlanchines… pum pum.
_ ¿Pero entonces, este es el final? ¿Dónde empezó?
_ Acá adentro (empuja a la pequeña puerta de madera que cae de rodillas) con la existencia.
_ ¿De quién? No entiendo, no me mires así… soy nuevo, tiemblo (tiembla).
_ De cualquiera. Tuya. Mía. Del hipopótamo culón que nos aplasta como aglomerado ¡PUM!
LÁGRIMA.- ¡No soy culona!
_ Y sobre todo del Cascabel que como lágrima se enrosca en tu bota, te estrangula y después te cercena (Lágrima enciende la máquina que corta madera).
_ Ay, ay.
_ Dejá de temblar… Te vas a desmayar y desaparecer, y me imagino que estás al tanto de que vas a tener que quedarte y participar ¿es así?
_ ¡Tener qué! Siempre se sabe. Pero tardé tanto en empezar que ya no sé qué te tenía que decir ahora… ¿Seguís ahí, altura? Si querés podés escuchar lo que tenía para decir. Decía algo sobre el puente… Quería construir el puente, pero me faltan los materiales. Ya que estás acá, mi sombra. Pegado y duplicante apareciste, ya que estás acá, pegado a mí… y la Señora pum pum parece que se va a quedar hasta tarde trabajando.
LÁGRIMA.- ¡Niña! Pum pum ¡PUM!
_ Ay ay ¡Sí, la niña!… la niña hasta tarde ay ay ay, asique, pegado a mí vas a tener que escucharme… (la sombra espeluznante se hace inmensa) Bueno, bueno… solo por un rato, hasta que la luz cambie y te escabullas de nuevo, vas a tener que escucharme.
_ Te escucho, siempre y cuando alguien lleve la cuenta de la cantidad de tiempo de lo que escucho. Es algo así como un préstamo.
_ Si es así traigo acá mi cronómetro. ¿Con cuál de los tiempos trabajas? Solo me queda el de la memoria y la última vez no me lo aceptaron.
_ Caduca, es inconsistente, pero… ¿dónde tengo que firmar? Aunque primero voy a exigir algunas peticiones indiscutibles y terminantes. Mediante dure tu relato. Yo, el que habla. No voy a hablar. No voy a participar. Ni siquiera me voy a quedar a escuchar.
_ Se entendió.
_ Entonces ya empezó a correr el tiempo y la memoria es inconsistente y descartable según lo que escuché decir.
_ Entendí, entendí, ay, ay, ay… Suena como una estampida. Shhh (a la niña gordita que descuartiza la madera) es un genocidio.
CUADRO de madera SEGUNDO: La sala.
(Abro la pequeña puerta. Mi sombra se escabulle. Atravieso la puerta y convoco):
¡Multitud Distraída, les presento a Multitud Descarada, muerta!
¡Multitud Descarada, muerta, les presento a Multitud Distraída!
No ven nada, lo siento, me doy cuenta… Enciendo la luz, un círculo de luz. Recibo primero a la Multitud, distraída. Va a ser más fácil encontrarles un lugar. Además, lo van a aceptar sin tanta queja. Son espectadores. Observan.
Multitud distraída me entrega sus sacos. Los recibo. Me los cuelgo y apestan ¿Qué clase de perchero sería si no distingo entre calidades de jabón? No doy señales de vida, trago un poco de polvo y toso, pero no me perciben. Soy un perchero.
Multitud Distraída se instala en un cómodo sillón, dentro de una comodísima pequeña sala, rodeada de una comodísima escena de lámparas y reconfortantes almohadones. Multitud Distraída se acomoda, incómoda y sonríe.
Multitud Distraída observa. Enfrente, dentro de la oscuridad: sillas vacías, la ausencia de otros, por lo tanto, la ausencia, también, de Multitud Distraída.
Multitud Distraída se ve muy graciosa dentro de la escena. Se podría llegar a creer que está involucrada. Aunque ahora que recuerdo, eso no es posible. Firmaron una nota en la cual se comprometían a no comprometerse. No participar. Ni siquiera atender. Abstención Absoluta.
No me presenté con claridad. Soy un esqueleto de algo. Esqueleto de una existencia que sostiene cientos de cadáveres con olor a jabón. Que ni siquiera soy alguien. Rígido, observo. No interesa lo que ocurre con los cuerpos, sí con sus vestimentas. Ellas desarrollan la acción, a mí solo me queda el esqueleto.
Entra Multitud Descarada, muerta.
Multitud Distraída ya desdijo su propia petición. La inevitable expresión de sorpresa violó concretamente su rigidez. El inevitable y unívoco gesto de ver abrirse la pequeña puerta e ingresar Multitud Descarada, muerta, los espantó.
Multitud Descarada, muerta, ingresa y se amontona los sacos que retira del perchero (objeto inanimado. Sepultado. Yo). ¿De qué sirve establecer esta filiación? (Mi memoria dice que: El puente). Multitud Descarada, muerta, de manera ruidosa y por capricho elige una silla vacía, dentro de la oscuridad de las sillas. Se acomoda tosiendo.
Cuando estamos muertos tocemos y volvemos a morir. De aburrimiento. De intolerancia. Por falta de consistencia salimos volando hasta estamparnos contra el techo. Caemos. Esta vez ya cómodos, dentro de una butaca de espectador. Dentro de la oscuridad.
Se prende un círculo de luz de igual tamaño que Multitud Distraída sobre las sillas que sostienen a Multitud Descarada, muerta. Para no generar discordia, desigualdad. O peor aún injusticia. (Mi memoria insiste: El puente, el puente).
Entra la niña gordita,
LÁGRIMA.- No soy gordita.
Atraviesa la pequeña puerta arrastrando una larga estructura de maderas… ¡Una escalera! Señora ¿Por qué una escalera?
LÁGRIMA.- Señora tu madre.
La gordita no me responde…
Mediados Multitud Distraída y Multitud Descarada, muerta por la incomprensión, una escalera de tres metros de largo. A su vez Multitud Descarada, muerta se desintegra en partes. Se multiplica en fragmentos de vestimenta y despliegan figuras descontextualizadas. Bueno, algunos bostezan.
Rompiendo el silencio (bostezando) entra Multitud… no sé, no me doy cuenta… Multitud…enigmática o fragmento de multitud. Soy nuevo, no me explicaron bien las caracterizaciones sociales de este encuentro. Prosigo, Multitud Enigmática toma un saco del Perchero A. Así me voy a identificar de ahora en más, porque ahora que veo hay otro perchero dentro de la escena de los cómodos sillones. Lo saludo. Me ignora. Bueno le voy a llamar Perchero B. Lo vuelvo a saludar… ay ay, creo que también soy yo. Qué sorpresa pertenecer a ambos lados… Relacionarme con ambas multitudes, quizás me involucre más. Ahora que me veo; del lado B de la luz se me ve más distinguido, elegante, más lindo ay ay. Será que es otro tipo de luz, o será otra madera… ¡Bueno, basta! eso no importa. Importa que en mi historia hay multitudes y Yo, Alguien-Algo, un objeto inanimado. Sepultado. Yo. Bueno y ese otro igual a mí, pero sigo siendo Yo, Algo, separado de la multitud.
Prosigo… ¿Qué hace Multitud Enigmática? Bueno, atraviesa la sala de comodísimos sillones, atraviesa los quejidos musicales de Multitud Distraída y Multitud Descarada, muerta. Quejidos absurdos, impenetrables y sobre todo representados. Excelentemente actuados. Multitud Enigmática se acerca al perchero B (Yo nuevamente. Empiezo a creer que tengo cierto protagonismo dentro de la existencia, aunque no existo, soy un perchero, balbuceante, distraído, esqueleto muerto, sin energía. Descarado y torpe entre la multitud… Me deprimí) MEMORIA.- ¡Ah! pero me olvidé de decir que sé algo de música. ¡Me alegré! asique sigo… Multitud Enigmática se saca el saco y lo coloca en el perchero B. Lo hace actuando lo acostumbrado. Lo coloca primero en una percha, cierra los botones y lo cuelga en el perchero. Dentro del saco quedan sus piernas. Se ven chistosos sus piecitos… pero qué lindos zapatos ¿Qué marca serán? …
MULTITUD MUSICAL:
MEMORIA.- Laaaaaaaaaaa (la lala lala la la la la la) ¡Multitud Musical!… Bueno, sin enojos por favor… Me distraje y lo olvidé. Pido disculpas al auditorio, lo de enigmática fue solo un descuido o una broma (tal vez quede mejor parado si digo broma. Me siguen mirando mal); sigo, sigo y presento acá, hoy, ahora, a la mal nominada anteriormente y remediando el fallo de la memoria, ahora sí, les presento a la ¡Multitud Musical! que más allá de sus lindos zapatos, como podemos ver, ella dirige la existencia. A falta de algo, ocupa y satisface. Voy a decirlo, Multitud Musical tiene el jerarquizante y solitario empleo de ocupar de alguna manera el deshabitado hueco de la existencia. Llenar el espacio y el tiempo. Arriesgando su ropa. Atravesando los sacos sucios y muertos, pero enjabonados. Guardados y atónitos dentro de una caja de vidrio… saludo cordialmente a Multitud Descarada, muerta, quizás les ofendió mi comentario ¡Huelen bien! ¡Riquísima la lavanda de último jabón que usaste para lavar tu saco!… Me ignoran. Dirigen su mirada a Multitud Musical, me ignoran. Multitud Musical golpea las pesadas teclas de madera.
Multitud Musical es un puente apoyado en sus manos y sobre sus pies. Las notas golpean y aguardan algún posible estremecimiento. Una demostración de vida. Multitud Musical se esfuerza, intenta a diario ahorcarse sobre su propio precipicio musical. Estrangularse en su propio vacío musical. Con su propia corbata enrosca su cuello y canta, febril, frente a una multitud sedienta, acabada, canta. Golpea la madera, plom, plom, ¡plom! PLOM ¡PLOM!, luLI, luLI LUUUU, plom, plom, ¡plom! PLOM ¡PLOM!, luLI, luLI LUUUU ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
(bueno, esperaba algún tipo de ovación o aplauso) !
………….
Saludo, igualmente saludo, saludo de nuevo, sonrío, soy agradecido, y muy respetuoso, también soy generoso, saludo y saludo, por si acaso ……………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….. nadie me aprecia……………………………………………………
¿Alguien?
… sigo entonces…
Multitud Musical muere a diario.
En silencio.
Esperando.
Especulando.
Sin dejar nunca de golpear sus cuerdas.
Condenada,
llena la impenetrable
y sorda vida
de Multitud Distraída
y Multitud Descarada, muerta.
Atraviesa el vidrio.
El puente.
¡Me alegré!
¡El puente!
Multitud Musical da sus notas finales.
La niña gordita vuelve a entrar y con una sierra descuartiza a Multitud Descarada, muerta. Multitud Distraída, mira. La niña gordita junta la madera que ata con una soga y arrastra como leños hacia afuera. Cierra la puerta.
Multitud Musical da sus notas finales.
MULTITUD MUSICAL:
Multitud Distraída, incómoda aplaude a Multitud Musical. Multitud Musical aparentemente agradece. Con sumo detalle retira su saco, recupera sus piernas y se retira. Yo le hago una reverencia dentro de los códigos de frivolidad convenida y me doy cuenta qué estúpido que no le pregunte dónde compró esos zapatos. Lindos, lindos.
Multitud Distraída, abandonada. Sentada y espera.
Entra Multitud de Saco y Sombrero. Se acomodan de pie, dándole la espalda a Multitud Distraída. Observan algo. A mí. Me miran ¿Qué tengo? Saludo, me ignoran. Advierto Algo. ¿Llorando? Ríe. Es igual. Multitud de Saco y Sombrero esconde Algo, estoy seguro… escucho ¿Ríe? Llora. Es igual. Multitud de Saco y Sombrero se abalanza sobre mí, me aplastan con sus sacos y sombreros. No veo nada. Si alguien pudiera ver por mí, y decirme que ocurre. …………………………..…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………….¿Nadie? Tiemblo. Tiemblo. Escucho un nacimiento. Tiemblo. ¿Es igual? Ríe y Llora. Tiemblo. Los sacos y sombreros caen de mí como lluvia. Veo: Multitud de Saco y Sombrero se arremangó la camisa, y de manera circular encierra a Algo. Una cosa. Lo colocan sobre una silla. La cosa que nace.
MULTITUD DE SACO Y SOMBRERO (golpeando una masa de arcilla a piñas y patadas va moldeando Algo).- Alguien, Alguien, Alguien, Alguien.
Multitud Distraída aplaude. Ovación.
Multitud de Saco y Sombrero se me acerca y tiemblo. Retira sus sacos y sombreros y se viste. Se acerca al cuerpo que es ahora Alguien y lo levanta, lo coloca sobre la escalera de madera que la niña gordita dejó apoyada como límite, las vías del tren. Multitud de Saco y Sombrero se alinea en fila y sale por la pequeña puerta. Multitud distraída inmóvil, permanece.
MULTITUD DE SACO Y SOMBRERO.- Tucu tucu tucu tucu fu fuuuu
Tucu tucu tucu tucu fu fuuuu (atraviesa la pequeña puerta Multitud de Saco y Sombrero haciendo un tren)
Tucu tucu tucu tucu fu fuuuu
Avanzan en tren y se alinean con la escalera. El tren pasa y pisotea el cuerpo de Alguien, hace su circuito y vuelve a pisotear el cuerpo de Alguien. Alguien es pisoteado unas muchas veces hasta que lo levantan, le colocan un saco y un sombrero y lo suman al tren.
MULTITUD DE SACO Y SOMBRERO + ALGUIEN.- Tucu tucu tucu tucu fu fuuuu
El tren se va, el tren se va, saquen los boletos… saludo al tren y una lágrima rueda por mi esqueleto. Me puse triste, no lo puedo negar. No sé cómo seguir. Enciendo la luz que me encandila la mirada. Multitud distraída violando todo contrato de inhibición, insolidaridad, desvinculación, silencio, cripta e incomunicación, da un alarido de horror.
Me rasco los ojos llenos de escupitajos y veo frente a Multitud distraída un espejo gigante que la duplica y la sumerge.
Me cansé…
quiero salir !
quedarme afuera…
no ver.
.
CUADRO de madera TERCERO: Nuevamente la antesala
(La niña gordita está sentada sobre una estructura de madera que ella misma construyó. Rodeada por cadáveres de madera y hierro, parece inmóvil. La lámpara de trabajo sigue encendida. Está su sombra. La luz se va achicando y la sombra le habla al cuerpo, mientras se lo come)
LA SOMBRA DE LA LÁGRIMA:
Gordita… gordita…
Aspirante,
aspira,
Aspirante
y permanece sentada.
Sentada está ella,
cree que la están por matar.
Ya estaría muerta
pero está sentada.
Rodeada de una multitud de colmillos,
amenazada su corta vida de ave.
No puede pararse
y por eso deberá permanecer
¡SENTADA!
Shhhh, como se va durmiendo,
Gordita,
en silencio.
Atenuando sus gemidos,
será devorada hasta fragmentos.
¡Gordita!
¡Gordita!
¿no te das cuenta que estás por ser atacada por una familia de elefantes?
Arrugados,
en su mayoría muertos.
Estás siendo absorbida
por un tubo húmedo,
de superficie angosta y asfixiante,
hacia un sueño,
hacia un ocaso intestinal.
Sentada
Sentada
Sentada
en tu silla
encolada
serruchada
martillada
agujereada
Sentada
Sentada
bajo tu piel
hay
cerámica,
seca,
se seca
sentada
y permanece
sentada.
LA LÁGRIMA CAE COMO UN MARTILLO Y ROMPE EL CRÁNEO DE SU PROPIA SOMBRA
OSCURIDAD