Samadi Valcarcel Rodas

En la oscuridad se escuchan sonidos de diferentes relojes y de despertadores. De a poco
aparecen 5 hombres con rostros de linterna, vestidos de traje gris, que caminan en círculos,
con las espaldas dobladas, arrastrando con sogas atadas a sus pies un corazón gigante
hecho de gelatina.

Mientras caminan iluminan sus pies, éste caminar se hace cada vez más deprisa, los
cuerpos por momentos chocan entre sí, caen, se levantan, se arrastran, son arrastrados,
empujados.

Las paredes de éste espacio también avanzan y encierran cada vez más a éstos
hombres/linterna, generando conflictos en el desplazamiento. Hasta que de repente un
hombre/linterna se apaga y su cuerpo cae al piso, esto hace que todos se detengan para
alumbrar al cuerpo caído, luego se alumbran entre sí y entre todos le desatan la soga del
pie para seguir caminando.

Al poco tiempo uno de estos hombres/linterna se detiene, endereza su espalda y con su
puño derecho golpea repetidas veces su rostro linterna, hasta conseguir apagarla y su
cuerpo cae al piso. Nuevamente todos se detienen para alumbrar al cuerpo caído y al igual
que con el anterior, desatan la soga para seguir caminando, pero ésta vez su caminar es
más lento y su potencia lumínica menor. Les cuesta mucho arrastrar el corazón gigante de
gelatina.

Con el transcurso del tiempo las paredes avanzan cada vez más y el sonido de los
despertadores suena aún más, produciendo desesperación en estos tres hombres/linterna,
que enderezan su espalda y comienzan a correr en direcciones diferentes desprendiéndose
y destrozando el corazón de gelatina. En el momento del desprendimiento el sonido se
detiene y todo el espacio se llena de color rojo y en ese momento los tres hombres/linterna
se apagan y caen al piso.

Solo quedan en el espacio pedazos del corazón de gelatina esparcidos, es ahí cuando
ingresa a este espacio rojizo, una mujer con rostro de globo, que parece flotar. Lleva un
largo vestido hecho de papel madera.

La mujer con rostro de globo, comienza a observar los pedazos de corazón esparcidos, a los
hombres caídos y antes de que pudiera hacer algo, suena la canción “Piece Of My Heart” de
Janis Joplin. La mujer al escuchar la canción respira profundamente, inflando aún más su
rostro de globo y baila delicadamente, flotando entre los pedazos del corazón de gelatina.