Hansbleidy Lancheros Guerrero
Una mesa, sobre ella cubiertos y alimentos listos para el desayuno. Alguien de quien solo se conocen sus fuertes brazos se alimenta.
La luz entra por la ventana, cantan los pájaros. Los brazos bullen al ritmo de los cantos. La mermelada saca a bailar a la leche. La mesa se bambolea. Los brazos la detienen.
Llueven arañas. Una montaña de bichos libra una guerra contra una escobilla. Son encarceladas en la basura.
Una mujer sensual hace un show de baile. El cereal aplaude, todos la miran. Una cuchara es un micrófono. El sol de vodka ilumina la escena
La mujer canta este bolero: Tanto tiempo disfrutamos de este amor nuestras almas se acercaron tanto así
que yo guardo tu sabor
pero tú llevas también, sabor a mí. Si negaras mi presencia en tu vivir bastaría con abrazarte y conversar tanta vida yo te di
que por fuerza tienes ya, sabor a mí.
No pretendo ser tu dueño
No soy nada, yo no tengo vanidad De mi vida doy lo bueno
Yo tan pobre que otra cosa puedo dar Pasarán más de mil años, muchos más yo no sé si tenga amor, la eternidad pero allá tal como aquí,
en la boca llevarás, sabor a mí.
Aplausos
Los brazos de flores intentan abrazarla. La diva de arcilla se deforma al intentar huir.
Una pierna de arcilla cae. Los fuertes brazos intentan repararla. Una servilleta es una manta
El sol es medicina Mejor no
No No
Un timbre. Una puerta que se abre Ella no vive
Aquí
El desayuno. Alguien de quien solo se conocen sus fuertes brazos recoge la mesa.
Abre la cortina, riega las plantas, alimenta los pájaros. Revisa el correo. Trae una alcancía, al romperla libera un canario araña. Los fuertes brazos buscan algo más entre los trozos de alcancía. Nada. Los brazos se elevan al cielo.
Canario araña detiene la súplica mordiendo un codo y luego el otro. Los brazos lo atrapan, pero sus codos hinchados no le dejan moverse bien.
Chillidos Llanto
Dos grandes bolas peludas de las que sobresalen unas manitas crecen hasta que no pueden sostener a su atacante.
Una explosión.
FIN