Los objetos se manipulan solos: una cartera se roba, un llavero gira como loco provocando su propia música, el agua se vuelve a la botella.
La voz de María Callas sale de ninguna parte; la luz de un reflector no ilumina a nadie.
Un teatro de la nada, un público de la nada.
Los aplausos se producen en el cementerio. Redes que traman conexiones a distancia.
Heterotopías.
Teatro sin.
Heterarquía del aquí y ahora. Festival barrial de la Prosopopeya.
La entrada es gratis.
Fin