el escarabajo escarba 

cree que allí sí, 

en medio de la bosta. 

su escarabaja lo mira desde arriba 

ella sabe siempre 

ella con él: madre, hija, enemiga según lo que toque 

sacan ponen y llevan 

no saben a dónde, pero ella siempre sabe 

mudarse ha sido un tonel de asuntos 

hundidos en esta mierda a toneladas 

escondiendo bajo la bruñida armadura 

las oscuridades más extramaduras y bajas 

encapotados con cielo gris plomo de papel carbonilla de oficina kafkiana 

atraviesan anaqueles archiveros 

llevados en el caparazón de esta tortugueza 

con pretensiones de demócrata imparcial 

el trayecto les ha desvencijado sus partecitas más rígidas ahora se abrazan un poquito mejor 

la conversa de esta enseñorada 

no condice demasiado con su alcurnia de transporte público fáctico pero no hay que renegar del pan que Dios nos da  

para que lo mordisqueemos como podamos 

los sueños renegridos y húmedos de la elemental pareja logran flotar sobrevivientes entre tanto palabrerío parlamentario 

y el tiempo tiempa 

que se le va a hacer 

es muy de suyo ese quehacer 

como si alguna vez la comunidad toda 

lo hubiese echado a andar 

y el muy alcahuetón salió corriendo 

y ahora puede vérselo pavonear 

en lo alto de la colina: 

“correveidile 

correveidile 

que es tarde 

que aún no 

que qué esperan para ese título de propiedad 

y en qué estaban pensando cuando no pensaron en los hijos 

que así no se puede 

que así esta sociedad no va a llegar a ningún lado con tantos que somos cada día y  ese grupete nuevo del barrio que nos viene con que para qué la prole pero los hijos los manda Dios, como el pan, los críos vienen con él bajo el brazo… o  con la zanahoria adelante (nunca nos quedó muy claro) 

y que patatín y que patatán”, 

como cierra siempre cada una de sus argumentaciones este señor 

y así todos estos asuntos que se nos desmadran de la letra escrita en la frente con tanto amor a-brazador de siglos 

que nos arde silenciosamente por dentro 

pero ya ven que ellos, 

primarios, 

escarabajean de lo lindo 

donde se encuentren 

dos toritos 

si si 

dos toritos cabecitas negras 

montaditos en las rajitas del caparazón 

¿que si son machos? 

habría que consultarle al acolchado hojarascoso que los cubre, 

ella es bastante masculina  

(según reportó a su regreso la tortugueza en el informe oficial) 

pero que la pasan de lo lindo, la pasan 

…cuando quieren 

contarían luego, al llegar 

que los amaneceres del viaje fueron algo torturosos más de una vez amanecieron con la tortugueza montada pero patas arriba 

con ellos abajo 

ardua tarea matutina la de darla vuelta 

para volver a andar 

lo primero que se les horizonteó allá a lo lejos fue la alzada cola de un firme y fálico alacrán se la vieron venir 

apechugaron con lo que tenían a mano: la tortugueza la espesa animaleja se paró en dos patas 

y esgrimiendo su paupérrima ductilidad corpórea se arrojó a sí misma cuesta abajo 

lanzando por el aire al par negruzco 

el alacrán simplemente saltó y la dejó seguir hasta estrellarse contra un sólido dique 

que contenía ciertas aguas turbias 

y la raja provocada en el hormigón 

comenzó a sangrar aguas 

al ver que el alacrán se cargaba  

sobre los dos desvencijados dando órdenes de capitán, (ver informe adjunto) 

la tortugueza regresó pesadamente a sus terruños  

el viaje continuó incierto para los escarabajos hacia la nueva bosta 

todos sabemos,  

todos menos el alacrán, que los escarabajos acompañan al muerto en su oscuridad 

todos sabemos 

y el último en enterarse que está muerto 

es el muerto 

el tiempo se lo dirá, 

como buen alcahuete lenguaráz 

el tiempo hará su tarea

la escarabaja lo sabía, ella siempre sabe 

el mapa de ruta ha cambiado! 

gritaría desde lo alto el acartonado figurín aún creyéndose vivo y en dominio 

ellos se daban ánimos 

bueno… no será la bosta soñada 

será otra mierda y, cualquiera sea su aroma, sabemos andar en ella 

la misma pericia, pero con otro olor 

llegaron al fin del fin: un coqueto establecimiento agrícola-ganadero del putrefacto cinturón industrial 

allí 

en medio del lodazal químico 

amaron con añoranza la bosta dejada atrás y emprendieron las tareas tunelescas  

escara bajo tierra 

abajando hasta el fondo 

donde bien saben andar 

mejor que naides, 

sabiduría ancestral, si las hay 

en ese andar inevitable como el mundo se enraizaron sus quehaceres 

(aunque se encuentre en bosta extranjera,  el escarabajo, es lo que es) 

estaba claro: 

eran muchos 

y se conocían poco 

… pero eran muchos 

la red laberíntica de encuentros furtivos

los tenía anarco-tizados 

preguntándose por el origen de las cosas 

sin hallar respuesta sin ley 

para estos dos 

el único confort posible 

era el frote de sus cascaritas diminutas  

sus preguntas quedaban dentro de sus cuerpecitos mientras el bullicio verbal de sus camaradas 

los espetaba desde fuera 

pero como ya hemos afirmado antes: 

el escarabajo, escarabajea… si no, sería un rinoceronte tanto rumeo y murmuro de tantos 

(y algún que otro escandalete por ahí) 

hizo que la tuneleada se profundizara cada vez más aunque no se tratara más que de eso: 

de un laberinto de oquedades  

las maravillas del vacío hicieron su magia: 

donde nada hay todo se recibe 

la estancia tembló 

suavemente primero 

pero indefectiblemente después 

las vaquitas y sus amos se fueron por la misma senda: hacia abajo el mundo fangoso los acogió en su seno 

la parejita inmigrante colaboró con confituras 

para el festejo de bienvenida:  

ha visto! todo el mundo estaba en la misma mierda nadie gana, nadie pierde, todo se transforma 

ahora serían muchos más para la escavada cloacal ¿o no?