Vitrina de carnicería, moscas revolotean en el mostrador que exhibe con un  nefasto decoro torsos de hembras humanas, cabezas de hembras humanas,  piernas de hembras humanas, manos, coños, pies. En un extremo, el tórax  abierto, El carnicero, figura humanoide con cabeza de cerdo afila un cuchillo  mientras silba y canta “Isla de errores” 

CARNICERO: (cantando) Vuelve a descubrir, 

 vuelve a pensar y a sentarte en todo. 

Toma una mano del mostrador, cuidadosamente desprende las uñas. 

 Eres mujer y por lo tanto oro, 

 te llaman linda y te llaman soledad. 

El carnicero exhibe la mano de la que arranco sus uñas. Continúa silbando, una  mosca se posa en el ojo de una de las cabezas de hembra humana de la vitrina.  Las demás, revolotean alrededor, algunas se posan un momento en la vitrina y  siguen revoloteando. 

MOSCA: Entre toda la mierda que pise la mierda más hedionda ha sido la que  viste. (La mosca recorre el ojo izquierdo de la cabeza de hembra humana, se  posa en el iris) Mierda te necesito mierda no puedo vivir sin ti mierda no  quiero perderte mierda no puedo vivir sin ti. La mosca camina lentamente por  el iris hacia la esclerótica. Se posa en el lagrimal…mierda me haces falta 

El carnicero la aplasta con un matamoscas…se oye un alarido al estilo “La Lupe”,  el carnicero silba “que te pedí”. Engrilladas y caminando en fila una detrás de  la otra, entran 5000 mujeres, no se distinguen sus edades. Visten harapos, da la  impresión de llevar días encerradas. Se ven asustadas, caminan lento y tiemblan,  intentan gritar, pero sus labios están cocidos. El carnicero apunta en su frente  con un martillo de presión de aire. Una a una, caen a medida que el carnicero  canta.

CARNICERO: Ya no estas más a mi  

lado corazón, en mi alma  

solo tengo soledad, 

Y si yo no puedo verte  

porque dios me hizo  

quererte para hacerme  

sufrir más… 

El carnicero toma a las caídas y las cuelga de los tobillos las demás miran  asustadas, algunas intentan huir 

Siempre fuiste la razón de  

mi existir,  

adorarte para mí fue  

religión, 

En tus besos yo  

encontraba el calor  

que me brindaba el  

amor y la pasión. 

El carnicero mete en una jaula a las miles de mujeres que aún no apunta, las  que intentaron huir las lleva al mostrador, les arranca los harapos, las mujeres  se retuercen, forcejean 

 Ya no estas más a mi lado  

corazón 

en mi alma solo tengo  

soledad 

y si yo no puedo verte 

porque dios me hizo  

quererte… 

Las lleva a la moledora. Prepara embutidos que cuelga sobre su cabeza. A las  mujeres de la jaula las sumerge en agua hirviendo, al levantar la jaula escurre  de ella los harapos con las que vestían las mujeres. Los harapos caen al suelo,  las mujeres a la moledora. Las que cuelgan de los tobillos intentan zafarse, con  el cuchillo el carnicero las abre verticalmente dejando que, por efecto de la  gravedad, caigan sus órganos.

Nueva entrega 

Entra otra figura humanoide con cabeza de cerdo con nuevos cortes para  faenar y exhibir esperando su venta. En su hombro hacia su espalda cuelga un  cuerpo de una joven de 16 años. El carnicero deja el cuerpo de la joven sobre  el mostrador, le abre las piernas, con una manguera de presión suelta un chorro  de agua al interior de la joven. 

CARNICERO: Que te pedí 

que no fuera leal  

comprensión, que supieras  

que no hay en la vida otro  

amor como mi amor. 

Continúa la canción silbando. Poco a poco caen litros de pus de la vagina de la  joven. El carnicero descuartiza el cuerpo de la joven, la exhibe como un solo  montón amorfo en la sección de ofertas. Se oye una estampida y gruñidos de  cerdos acercándose. Varias manos/pezuñas se agolpan en la vitrina toman  desesperadamente cada trozo del cuerpo de la joven. El sonido se hace  insoportable. Conforme desaparecen las manos el sonido de la estampida y  gruñidos de cerdos se aleja hasta desaparecer. La sección de ofertas exhibe  ahora una montaña de dinero. 

CARNICERO: ¡Ay, ay, ay! ¡Pero  

que te pedí! Tú lo  

puedes al mundo  

decir, 

que supieras que no hay en  

la vida otro amor como mi  

amor. 

Continúa silbando 

Vivisección 

El carnicero limpia las vitrinas, en la vitrina se proyecta la imagen del cuerpo  de lo que identificamos como una niña, no se ve su rostro. El carnicero limpia  con especial atención la zona en la que se ve el botón mamario del cuerpo de  la niña. El carnicero canta “el gran tirano”

CARNICERO: Según tu  

punto de vista, yo  

soy el malo 

el villano en tu  

novela el gran  

tirano… 

Presiona con fuerza el paño con el que limpia la vitrina en la zona donde se ve  el pecho de la niña, el cuerpo de la niña tiembla, se tensa, vuelve a temblar,  trata de zafarse, algo impide que mueva los brazos. 

CARNICERO: Cada cual en este  

mundo cuenta el  

cuento a su manera y  

lo han de ver de otro  

modo en las mentes  

de cualquiera  

desencadenas en mi  

tenebroso  

comentario… 

El carnicero deja de limpiar la vitrina, el cuerpo de la niña ya no tiene botón  mamario, dejó de temblar, se ve inmóvil. El carnicero besa la vitrina donde  se ve reflejado el pecho sin botón de la niña. 

CARNICERO: Para mi es indiferente 

lo que sigas  

comentando y dice  

la misma gente  

que el día que me 

dejaste 

que el día que me  

dejaste  

fui yo quien salió  

ganando… 

Conforme El carnicero limpia por última vez la vitrina la imagen de la niña  desaparece. Sale el carnicero. 

Los cuerpos desmembrados buscan unirse, los brazos se unen a las manos, las  piernas a los pies, las cabezas buscan torsos, poco a poco se arman cuerpos de  miembros de lo que antes formó parte de uno solo. En los torsos de los nuevos 

cuerpos unidos se reflejan las imágenes de un cuarto, en su interior mujeres que  acaban de parir, de los pezones largas mangueras succionan la leche de sus  mamas, el carnicero recolecta esa leche. Otros carniceros toman las crías de las  mujeres que acaban de parir, si el recién nacido es macho se desecha, si la cría  es hembra la llevan a otra habitación. Los cuerpos recién armados se sacuden,  las extremidades parecen expandirse, las imágenes en los torsos se distorsionan  hasta desaparecer, la unión no dura mucho tiempo, los cuerpos convulsionan, se  desgarran y a cada parte desmembrada le aparecen pequeños rostros, gesticulan  diferentes expresiones cada parte vuelve al lugar donde las había puesto el 

carnicero. 

Intentan comunicarse no pueden escucharse entre sí. 

UN PIE: caminaba mucho, era delgada por lo que no me molestaba sentir su  peso…pero lo último que sentí fueron latigazos en mis plantas. Luego desperté  acá.  

UNA OREJA: un pitido…no recuerdo nada más 

UNA BOCA: tengo sabor a sangre, lo único que siento es sabor a sangre UN CODO: me quede así plegado, creo que quería taparse la cara con sus manos. UNA MANO: me quemaba, solo sentía calor… 

Una cabeza solo niega. 

UNA LENGUA: cigarrillo y chicle de menta 

UNA NARIZ: era una mezcla de vino y olor a mierda humana. 

UNA VAGINA: perdí la cuenta en 6 

UNA RODILLA: estaba apoyada contra el piso, me pedían que me levantara y  volviera a agacharme 

UN DEDO PULGAR: no pude moverme, me fracturó 

UN ANO: expulse sangre, pus y semen 

UN OJO: Era una luz muy brillante

UNA OREJA: ya somos 33 gritó alguien. 

UN ANO: fue como un estornudo, pero de mierda 

UNA BOCA: sus labios estaban resecos 

UNA BOCA: me voy y te voy a denunciar 

UN OJO: mi hijo lloraba mucho, se notaba que estaba asustado…pobrecito. Lloré  también 

UN PEZÓN: me presionó, me mordió con algo muy delgadito, dientes pequeñitos  pero filosos y puso unas pinzas, sentí corriente que entraba de golpe 

UN CUELLO: me dejo un camino de saliva, como la baba de un caracol, como una  huella 

UNA PIERNA: se frotaba en mí, como perro en celo. 

UNA BOCA: me presionaba una mano grande 

UNA OREJA: shhht no se asuste, te voy a llevar a un lugar bonito ¿ya? Te va a gustar,  tengo una sorpresita para ti, venga, venga… 

UN DEDO ÍNDICE: apunte su rostro, estaba ahí, seguro…incólume 

UNA OREJA: puta puta puta puta puta puta puta puta puta puta puta puta puta  puta puta 

Ablación 

El carnicero trae un balde con pequeñas niñas que ríen y juegan,  curiosean por la carnicería. Inicia su faena cantando “lo que un día fue  no será” 

CARNICERO: En tus manos yo aprendí a beber agua 

fui gorrión que se quedó preso  

en tu jaula porque yo corté mis 

alas 

y el alpiste que me dabas 

fue tan poco y sin embargo yo te amaba… 

El carnicero las alinea, toma una pequeña navaja, una a una le abre las piernas  y corta los labios menores y clítoris de las niñas. 

Fue mi canto para ti siempre  

completo sin ti no pude volar  

en otro cielo 

pero me dejaste solo confundido y  

olvidado y otra mano me ofreció el  

fruto anhelado  

lo que un día fue no será, 

ya no vuelvas a  

buscarme no tengo  

nada que darte de  

tu alpiste me  

canse… 

Las niñas mutiladas caen al suelo, inertes. 

CARNICERO: vete a volar a  

otro cielo 

 y deja abierta  

tu jaula 

 tal vez otro  

gorrión caiga 

 pero dale de  

beber. 

Entra el carnicero limpiando los pisos, acumula los cuerpos de las niñas inertes  para llevarlos a la picadora, recoge algún brazo, una pierna, un par de ojos que  se han caído del mostrador, tomas las pieles sobrantes de algún desollamiento  anterior. Los pequeños rostros de las partes desmembradas se paralizan, se  desdibujan sus bocas y sus ojos muy abiertos siguen los movimientos del  carnicero, el carnicero canta. 

CARNICERO: Fuera, fuera de mi vida, 

no quiero más control y desamor 

Si es de verdad que me quieres 

un poquito déjame libre para que  

pase el dolor. 

Es que ya ya ya hemos tenido  

demasiado la rabia sin razón  

que nos mató a los dos si nos  

juntamos con el favor del cielo  

ahora mismito escribamos el  

adiós 

Que fue verdad que nos amamos con locura 

que tu cuerpo con mi cuerpo fue un regalo  

de su amor desde este puerto querido  

cuando salí a la vida 

te pido paciencia coraje y un adiós. 

Continúa la canción silbando. Los cuerpos desmembrados vuelven a unirse, los  ojos de los pequeños rostros saltan sobre el carnicero, como hipnotizados por  su silbido, el carnicero se espanta, trata de quitárselos de encima, las manos se  suman a los ojos, manos y ojos atacan al carnicero, las bocas sueltan alaridos  de dolor y furia, las piernas golpean al carnicero. Por 30 segundos se desata la  ira contenida. Del carnicero solo queda su pechera y la pequeña navaja. Los  cuerpos se unen en un solo gran cuerpo femenino, se posan sobre el mostrador,  de costado, piernas cruzadas, miran a su alrededor, con una voz temblorosa  canta 

EL GRAN CUERPO FEMENINO: 

 I was five and he was six 

We rode on horses made  

of sticks He wore black  

and i wore white He  

would always win the  

fight Bang Bang 

He shot me  

down Bang 

Bang 

I hit the  

ground Bang 

Bang 

That awful 

sound Bang 

Bang 

My baby shot me down 

Seasons came and changed  

the time When I grew up, I  

called him mine He would  

always laugh and say  

Remember when we used to  

play 

Un cliente entra a la carnicería, saluda, el gran cuerpo femenino lo ignora UN CLIENTE: ¿Le queda punta paleta? (El gran cuerpo femenino lo observa) 

EL GRAN CUERPO FEMENINO: Bang Bang (El cliente cae con una herida en la  frente)  

I Shot you  

down Bang 

Bang 

you hit the  

ground Bang 

Bang 

That awful  

sound Bang 

Bang 

I used to shoot you down 

Fin