Obra breve para Mago y objetos. 

Personajes: 

Intérprete- Mago. 

Foto 1 blanco y negro- Arsenio. 

Foto 2 polaroid- Ricardo. 

Mesa de pool. La escena está en penumbras. La poca luz evidencia un  desorden preocupante. Hay vidrios, comida podrida, periódicos, papeles,  bolsas de basura, ropa, trastos y artilugios de todo tipo desparramados.  A contra luz, sobre la mesa, el Mago juega con varias fotografías; como  si fueran cartas, las mezcla y manipula con gran habilidad. Finalmente  escoge dos. 

Arsenio- (Protesta y deambula sobre la basura de un lado al otro. Busca  algo. Nervioso) – Como si no, no fuera mí casa, mi casa, esta casa… Vie nen a cualquier hora. Así. De repente. Alejado estoy, vacío. –(Detenido.  Pausa larga. Ralentizado) -¿Dónde están los vasos?- (a la salida)-¿Quién  me ve?-(Detenido) 

Ricardo- (En off)-¿Ya te fuiste? Ah, bueno. ¿Te dijo lo de las visitas noctur nas? No sé, no sé si se da cuenta. Sí, te escucho. No sé cómo decírselo  Susana. Bueno. No sé.- (Pausa. Entra sorpresivamente y ve a Arsenio que  está estacado frente a la salida, mirándolo). 

Arsenio- (Al suelo) -¿Vas a decirme algo? 

Ricardo- (Al suelo) -Te traje porotos y lentejas. 

Arsenio- Me hacen mal. No me gustan los porotos. 

Ricardo- Ayer te gustaban. 

Arsenio- Ayer no comí lentejas. 

Ricardo- No… 

Arsenio- Sí. Estaban buenas. No pongas las bolsas sobre la mesada. La  mesada se moja. Se mojan. Las lentejas mojadas se pudren en las bolsas  y no me gustan. Van en el armario. 

Ricardo- (A Arsenio) -Sí claro… –(Se queda quieto. Pausa larga) -Compré  queso. 

Arsenio- (Interrumpiendo) -En la heladera. –(Pausa) -Que raro, todo es raro.  Las galletas van en el frasco. Si está abierto. Si no, abrirlo. Ricardo- Sí claro. -(Se queda quieto) 

Arsenio- A las dos de la mañana, mañana, entraron todos otra vez, otra  vez patotas, patotas y arañas blancas en las paredes blancas. Y se man cha. ¿Mancha? Claro que se mancha, se mancha la pared con sus cuerpos  apaleados, la sombra blanca arrastra a la araña. Vos las ves. ¿Ves? Sí. Y se  

quejan. Por eso se quejan, les molesta el rugido de mi pantufla arrastrando  la sombra, la araña sobre la pared blanca con manchas… Ya sé que no te  importa. Se ve a la legua que lo único que te consuela es manoseártela  vos solo. 

Ricardo- Sí… –(Saca un frasco nuevo y guarda las galletas en silencio) Arsenio- ¿A vos te parece? Me parece que sí. No es mío, pero no son  horas de venir. Además así, sin llamar. Amar. No me dejan dormir. Enton ces miro. ¿Vos podés hacer algo con este tema Ricardo? Tenés que hacer  algo.- (Pausa) -Se insultan y rompen todo. Me encantaba estirarte la piel del  codo cuando eras bebé. Dejan la cocina llena de vasos sucios y porquería.  A lo lejos como todo los días. Un fenómeno. Después no encuentro las  cosas. (Pausa) -Cuanto antes hagas algo mejor.- (Pausa) -Así está mejor.  Mejor. Es mejor. 

Ricardo- ¿Vino Susana hoy con la cena? 

Arsenio- No, no vino. Ya estoy harto de que me golpee. Ricardo- (A Arsenio.) -Mañana voy a intentar venir más temprano. Así la  veo a Susana también. Podemos cenar los tres juntos y charlar un poco.  ¿Te parece? –(Se acerca y lo besa) 

Arsenio- (Angustiado) -Ricardo… Algo no va bien… Necesito dormir. ¿Vas  a hacer algo con esto? Y las arañas… (Pausa) 

Ricardo- (Encarando para la salida) –Mañana voy a intentar estar acá a la  hora de la cena. 

Arsenio- Ah. Me parece bien. Si hay cena está Susana. 

Ricardo- Hasta mañana papá… (Mutis.) 

Arsenio- (Pausa larga) -¡Hola! Arsenio se queda estacado, con la mirada fija sobre la salida. Pausa larga.  El Mago, a contra luz, recoge las fotos.