Living comedor. Vitrina. Dos objetos: la pequeña figura de una bailarina tallada en cristal de roca y el souvenir de arcilla de una tortuga con la inscripción Búzios grabada en el caparazón. Se escucha el eco lejano de una discusión de pareja “in crescendo” hasta el desenlace. La bailarina gira pirouettes.
BAILARINA- Miedo a quebrarme… Me hacés reír. ¡A quebrarme yo! Tan persistente soy en mi fragilidad, que soy eterna.
BUZIOS– ¡Presunçoso!
BAILARINA- No me acobardan las peleas. Me hacen más fuerte. Soy parte de la familia, claramente.
BUZIOS– Cuál familia…
BAILARINA- Laura es una mujer monstruosa. No tolero la imperfección, mucho menos si es consecuencia de la pereza. (Mira a la mujer detrás de la vitrina y a Búzios) Se parecen… Con esa abrupta lordosis lumbar… Son idénticas. Ya perdió la línea humana…
Se tiran pedos ya sin disimulo. Hacen ruido cuando comen. Son lerdas de entendedera. Acumulan enormes fracasos en sus minúsculos caparazones, los esconden fanáticamente, para que nadie vea lo que no pudieron llegar a ser. BUZIOS– Isso foi doloroso, linda…
BAILARINA- El dolor es el motor de la vida…
BUZIOS– ¡Menina que diz!
BAILARINA- ¡No soy ninguna gatita!
BUZIOS– Melhor vira, vira.
BAILARINA- He perdido mis mejores años bailando… (Baila.)
BUZIOS– Dança, dança… Eu vejo gostoso…
BAILARINA- ¡Basta! ¡Soy una artista!
BUZIOS- Vocé vira, eu vejo
BAILARINA- La disciplina es una de las más bellas artes. Tiene mala reputación porque obliga a hacer grandes sacrificios. Los pies duelen y sangran hasta que se hacen callos. Los callos ya no duelen. La repetición, fortalece. Primera. Segunda, Tercera, Cuarta… Plié, Grand Plié, Relevé, Assemble… Qué maravilla, la simpleza de la técnica… (Mira a Búzios) Jamás imaginé tener que compartir mi “escenario” con este “elemento”…
BUZIOS- Dançarina amiga, skeleton de vidro. Tarúpida de gelo … Não me vai arruinar a longa existencia que Deus teme pra mim preparada. BAILARINA- Me preguntaba cuántos años… ¿Cuatrocientos? ¿Mil? ¿Cuántos años puede permanecer sobre la Tierra un rudimentario souvenir de playa?
Pausa.
BUZIOS- Você é a melhor dançarina do mundo.
BAILARINA- ¡Odio cuando me adulás!
BUZIOS- Te odeio cuando arrástras os pés y as puntas fazem barulho contra o chão… meu chão…
BAILARINA- Jamás podríamos…
BUZIOS- ¿Poderíamos?
BAILARINA- (Mirando a la sala) Laura está muy enojada. Lo va a dejar, Tortuga. Y si Laura lo deja, vos te vas. Adiós Tortuga, Au revoir mon amour. BUZIOS- Si Ela parte, eu partirei como ela…
BAILARINA- ¡Por eso mismo! Que se vaya Laura. Y que se lleve todas sus “mugres”. BUZIOS- ¡Para você eu sou feio! Feo y pobre.
BAILARINA- Sí, “Feio”, pobre y además rústico y mal proporcionado. BUZIOS- Claro, você tão bonitinha… frágil… delicado… vidrio de murano. BAILARINA- Cristal. Cristal de Murano.
BUZIOS- Você e uma patriazinha, mimado…
BAILARINA- No soy culpable de mi belleza y mucho menos de mi valor de mercado. BUZIOS- ¡Não pode fazer essa diferença social! ¡Não se pode acreditar! ¡Pre histórico!
De la sala, llega el sonido del tocadiscos y empieza a sonar música metalera, pero apenas logra tapar los gritos. La Bailarina empieza a vibrar y se le nota al hablar.
BAILARINA- (Tiembla con la vibración.) No voy a extrañar a Laura y a vos tampoco, Tortuga. Una figura de mi talla merece un partenaire de otra calidad artística, de otro circuito, con más nivel. Eso lo sabemos los dos, y lo sabíamos los cuatro… BUZIOS- Danzarina… vocé está tremando… Podería terminar en mil pedazos. BAILARINA- ¿Me estás amenazando?
BUZIOS- Nao.
BAILARINA- ¿Y te gustaría verme rota?
Pausa.
BUZIOS- Devo confessar que eu sempre quis vê lá quebrada nu chão. Mais já me acostumei a sua silhueta cristalina… Me acostumei a Seu Tchaikovsky dos cisnes y toda issa música, chata…
Deja de sonar el disco abruptamente, y se escucha el estallido de un tocadiscos contra el suelo. Ambos se estremecen.
BAILARINA- ¡Tarde o temprano esto iba a pasar! Ahora nunca más pondremos discos. Un último tiro sin ninguna gracia, para dar mi carrera acabada por completo. Condenada a bailar en silencio. A inventarme la música, a marcarme yo misma un compás inexistente. Cada vez más sola. Con el recuerdo intermitente de viejos acordes batallando en mi memoria, para no desaparecer.
Suena el Vals de las Flores del Cascanueces.
La Bailarina y Búzios, danzan. La Bailarina ve por la vitrina.
BAILARINA- Viste las valijas. Laura se va.
BUZIOS- Infeliz nos. ¡Laura, Laura, aquí estou!
BAILARINA- ¡Cuánta pena! ¡No lo voy a poder soportar!
BUZIOS- Por qué sempre tão trágico é tudo com você.
BAILARINA- Porque siempre es demasiado tarde, Tortuga.
La Bailarina besa a la Tortuga.
BUZIOS- Não me chamo Tortuga.
BAILARINA- Bueno, SOIZUB…
BUZIOS- Búzios…
BAILARINA- Ahí dice SOIZUB…
BUZIOS- Pode haver algum erro de impressão.
BAILARINA- Nunca hay errores de impresión. Somos lo que vemos de primera vez. Una baratija o una pieza de colección.
Se escucha forcejeo y estruendos de cosas arrojadas en la sala. Un cenicero entra de prepo en la vitrina, cristales rotos sobre los dos. Búzios protege a Bailarina. Se escucha un disparo. Silencio en la sala. Lentamente se incorporan, Bailarina ha perdido una pierna. Se arrastran hasta el borde de la vitrina y observan el horror del crimen cometido.
Telón