PATRICIO RUIZ

TOBOGÁN. No te vayas. No te vayas que me gusta que me laves con tus lágrimas. No te vayas que me gusta que me laves con tus lágrimas y así se resbala mejor. No te vayas que me gusta que me laves con tus lágrimas y así se resbala mejor, no hay motivos para vivir, de hecho yo no vivo, yo hablo. No te vayas que me gusta que me laves con tus lágrimas. No te vayas que me gusta que me laves con tus lágrimas y así se resbala mejor, no hay motivos para vivir, de hecho yo no vivo, yo hablo… pero tampoco hay motivos para morir.

LA SOGA. Suéltenme boludas. Devuélvanme a la lancha que yo estaba re bien.

TOBOGÁN. Así. Así le diría. Así le diría si pudiera volver. Así le diría si pudiera volver el tiempo atrás.

LA SOGA. Re feliz estaba. Me van a joder la existencia. Que me suelten les digo.

TOBOGÁN. Tampoco. Tampoco es que yo sé. Tampoco es que yo sé mucho de la vida. Tampoco es que yo sé mucho de la vida porque no estoy vivo. Tampoco es que yo sé mucho de la vida. Tampoco es que yo sé mucho de la vida porque no estoy vivo, yo solamente hablo.

ÁRBOL. Se puede hablar sin estar vivo

como se puede viajar estando plantado.

TOBOGÁN. No. No te alcanzo. No te alcanzo a oír. No te alcanzo a oír, acercate.

ÁRBOL. Qué gracioso.

TOBOGÁN. No. No te entendí.

LA SOGA. Para que me desanudaron si me iban a volver a hacer nudo marinero.

ÁRBOL. Estoy arraigado, no me acostumbro a otros lugares.

LA SOGA. Llévenme a la lancha. Yo si no estoy en contacto con el agua no soy yo. Me seco, me tenso. No sirvo. No voy a poder sostener algo tan grande, además.

MANOS VIOLETAS.(Son dos al unísono, a veces, cuando les conviene, hablan por separado)

¿Por qué hablan en presente?

ÁRBOL. Porque está pasando.

TOBOGÁN. ¿Qué? ¿Qué dicen? ¿Qué dicen las manos?

ÁRBOL. Hablan sobre el presente.

MANO DERECHA VIOLETA. Yo me pregunto: ¿Por qué tienen que hacer presente la historia?

ÁRBOL. Porque pesa.

Y aunque pesa

se balancea con el viento, como un niño

meciéndose en su hamaca.

MANO IZQUIERDA VIOLETA. Pero todo ya pasó, miren como estamos de violetas. ¿No es cierto, Diestra?

MANO DERECHA VIOLETA. Totalmente, Siniestra.

LA SOGA. No quiero estar enredada a este tronco. Este árbol es feo, duro. Me gusta lo blando del agua.

ÁRBOL. ¿No oyen a la Soga?

MANOS VIOLETAS. Sí.

ÁRBOL. Ella lo está viviendo ahora. Lo vive una y otra vez.

LA SOGA. No quiero estar enredada a este cuello. Este cuello es frágil, blando, vivo. Me gusta lo insípido del agua, que no se respira en ella.

MANOS VIOLETAS. Ya está hecho, Soga.

LA SOGA. No quiero estar amarrando en el aire lo que no llega al piso y poco le queda vivo. ¿Por qué, manos, me hacen apretar este cuello y escuchar cómo se parte?

MANOS VIOLETAS. ¡Ya pasó!

TOBOGÁN. Desde acá. Desde acá prácticamente no. Desde acá prácticamente no escucho nada.

LA SOGA. ¡Dicen que deje de hablar en presente!

MANO DERECHA VIOLETA. Estabas hablando del pasado, yo sé muy bien lo que es hablar del pasado. ¿O no?

MANO IZQUIERDA VIOLETA. Sí, sabe.

TOBOGÁN. Yo estaba hablando en presente.

MANOS VIOLETAS. Del pasado.

ÁRBOL. Lo que para ustedes pasó a otros les está pasando

y eso los hace estar

en una máquina del tiempo.

TOBOGÁN. ¿Escuché? ¿Escuché máquina? ¿Escuché máquina del tiempo? Entonces. Entonces puedo. Entonces puedo volver. Entonces puedo volver el tiempo. Entonces puedo volver el tiempo atrás.

LA SOGA. ¿Qué tiene?

ÁRBOL. Más bien le faltan. Orejas. LA SOGA. Digo, ¿por qué habla así? ÁRBOL. Así hablan los toboganes.

LA SOGA. Es la primera vez que veo uno. Yo solamente sé de pies de pájaros que se posan de mí cuando estoy tirante porque la oleada llevó al barco un poco más adentro y de peces que comen migajas en la superficie del agua. Una vez un sapo puso huevos en mí. Huevitos rojos amontonados.

TOBOGÁN. De verdad. De verdad que no. De verdad que no escucho.

ÁRBOL. ¿Proseguimos con el relato?

MANOS VIOLETAS. Pero en pasado, porque lo que nos está pasando en este momento ya pasó.

LA SOGA. Porque ustedes no tuvieron que ensuciarse las manos.

MANOS VIOLETAS. ¡Porque somos manos!

LA SOGA. Porque ustedes no tuvieron que romperle el cuello. Lo que hago es recrear la escena de un crimen.

MANO DERECHA VIOLETA. Crimen, ¿dónde escuchaste eso? ¿En el agua? ¿Escuchaste, Sini? Quiere recrear la escena.

MANO IZQUIERDA VIOLETA. Qué soga más idiota, hay cosas que no pueden recrearse.

LA SOGA. ¿Cómo qué?

ÁRBOL. El horror. No se puede vivir recreando el horror.

TOBOGÁN. Yo no. Yo no vivo. Yo no vivo, yo hablo. Yo no vivo, yo hablo. ¿Yo sí podría?

ÁRBOL. Volvamos al relato. Llegó temprano, cuando la neblina todavía tapaba el piso del parque. Pisaba las piedras del camino sin apuro. Sus pasos adolescentes eran profundos.

Nadie se apura cuando está decidido. Los seres blandos andan perdidos.

La ansiedad de ir a todas partes

y terminar siempre en el mismo lugar.

A veces hago poesía. Es que estoy clavado hasta abajo. Llego profundo. Siento el ardor. Es el magma calentándome las raíces. Como a los seres blandos se les quema el pelo con el fuego, a mí

se me queman las raíces. Sé mucho, porque hace mucho que estoy acá. Contemplando. Como él quedó contemplando un rato cuando llegó. Antes de atar una soga en mi rama. Antes de ir un ratito a los juegos de enfrente.

Y ahora

contempla hacia adentro.

Sin aire sin forma

sin estar presente.

TOBOGÁN. Muy. Muy lindo. Muy lindo es saber que jugó. Muy lindo fue saber que jugó conmigo. Muy lindo fue saber que jugó conmigo al final.

ÁRBOL. ¿Ahora sí estás oyendo?

TOBOGÁN. Ya. Ya no. Ya no sé. Ya no sé qué es lo que siento. No. No sé si soy. No sé si soy sordo. No sé si soy sordo o me hago. Me transformé. Me transforme en una vieja. Me transformé en una vieja vecina testigo de todos los horrores.

MANOS VIOLETAS. Qué exagerados. Al menos no se están pudriendo. ÁRBOL. Mis raíces están secas. Voy a caerme. Duele tanto peso muerto. LA SOGA. ¿Vos te quejás? ¿Sabés lo que es tenerlo del cuello?

MANOS VIOLETAS. ¿Y nosotras? Estamos muertas y de color violeta.

MANO DERECHA VIOLETA. ¿Cómo volvimos al presente?

MANO IZQUIERDA VIOLETA. Diestru, justo estaba preguntándome lo mismo.

MANO DERECHA VIOLETA. ¿De verdad?

MANOS VIOLETAS. Muertas, pero juntas.

LA SOGA. Esto está pasando. Me gustaría estar en el agua, atado a una lancha de un lado y de un muelle al otro.

TOBOGÁN. Lo que venía. Lo que venía a hacer. Lo que venía a hacer lo hizo. Lo que venía a hacer lo hizo y ahora ya está.

MANOS VIOLETAS. Es fácil decirlo para vos que no te estás pudriendo, lo que daríamos por no ser orgánicas.

ÁRBOL. Comprobó que todo esté en su lugar correcto. Probó la resistencia de la soga.

LA SOGA. Que es mucha y me la re banco.

ÁRBOL. Y, cuando ya se disipaba la neblina y el sol salía, lo hizo.

MANOS VIOLETAS. Ya nos gustaría ser la cabeza para saber en qué estaba pensando. Nosotras simplemente acatábamos órdenes.

TOBOGÁN. Si no. Si no hablan más alto. Si no hablan más alto me pierdo todo. Si no hablan más alto me pierdo todo, solidaridad por favor. Si no hablan más alto me pierdo todo, solidaridad por favor; al fin y al cabo, todos somos un poco objetos.

ÁRBOL. Y se mece,

cómo si lo moviera el viento.

Lo que no sabe el viento es que con su mecer

le da vida

a lo que ya está muerto.

LA SOGA. Me duele un poco todo. Creo que me abro al medio. MANOS VIOLETAS. Desde acá parece que te estás deshilachando. LA SOGA. ¿Quiénes vienen ahí?

TOBOGÁN. Ya. Ya no sé. Me. Me transformé.

ÁRBOL. Son otros, menos muertos que este que acá se bambolea.

MANO DERECHA VIOLETA. De.

MANO IZQUIERDA VIOLETA. Decime Ese.

MANO DERECHA VIOLETA. Ponete linda, viene la prensa.

LA SOGA. ¿Y qué van a hacer?

ÁRBOL. Perimetrar, medir, sacar conclusiones. Van a llorar un poco. A vos terminar de cortarte al medio.

LA SOGA. ¿Al medio?

ÁRBOL. Van a desgarrarte. Van a sacar fotos. Van a hacer rastrillajes.

LA SOGA. Pero yo solamente sueño con estar en el agua.
ÁRBOL. Pero ahora sos el arma. Y un cuerpo se pudre, atado a mí. Está pasando. Y esas luces azules y ese aluvión de cuerpos lo anuncian. Hay un niño con las manos violetas y su fantasma anda corriendo en el bosque.