OJO
LLAVERO
OJO DOS
MANO
Vereda de una calle. Un llavero sobre un pavimento. Un ojo cayendo, rodando desde el llavero. Un cuerpo de mujer, de espaldas, más allá.
LLAVERO: No eres lo que pensé que eras.
OJO: (rodando y alejándose del llavero) ¿Por qué hiciste eso?
LLAVERO: No eres lo que pensé que eras.
OJO: (Deteniéndose) Nunca había estado… afuera.
LLAVERO: Pensé que abrirías una puerta, conmigo. Es lo que hago siempre. OJO: ¿Dónde estoy?
LLAVERO: En una calle.
OJO: Necesito volver.
OJO se acerca al cuerpo que está de espaldas a él. Trata de escalarlo a través de la espalda. No puede.
OJO: Te exijo que me devuelvas a mi casa.
LLAVERO: Yo no puedo. Acá me dejaron. Mi dueño. Está borracho. Yo solo sirvo para abrir ojos… de cerradura.
OJO: (Yendo donde LLAVERO. Se estrella contra él) ¡Te exijo! ¡Te exijo! LLAVERO: Déjame. Eres un fraude. Pensé que eras el ojo de la cerradura del auto al que pertenezco. Con quien trabajo. No eres más que un ojo… humano. OJO: (se aleja llorando) No siento nada. Pensé que sentía. Siempre pensé que sentía. No siento. (Silencio).
LLAVERO: Sin embargo lloras.
OJO: Es algo natural. No significa mucho.
LLAVERO se acerca donde OJO y lo pincha con la punta de la llave.
LLAVERO: ¿Sientes?
OJO: No.
LLAVERO: Yo tampoco. Hace frío. Pero tengo el presentimiento que mi dueño va a
venir a buscarme.
OJO: ¿Presentimiento? ¿No dices que no sientes?
LLAVERO: No es lo mismo. Presentimiento es como algo frío que se junta con lo caliente. (Empuja levemente a OJO) A un lado pequeña bola de masa. OJO: ¡No me empujes!
LLAVERO: Disculpa, es el presentimiento. Como que siento que vienen por mí. OJO: Eso te pone en esa actitud.
LLAVERO: Es que…
Entra una MANO, toma a LLAVERO y con este empuja a OJO y lo aleja unos diez centímetros.
LLAVERO: ¿Viste? Tenía razón. Lo siento, no tengo voluntad propia.
MANO y LLAVERO se van hacia el otro lado del cuerpo. Desaparecen detrás unos segundos largos. Un nuevo ojo, OJO DOS, salta a escena cerca del antiguo OJO.
OJO DOS: Por fin te encuentro.
OJO: Hola, pensé que te había perdido. Te veo, te escucho, pero no te siento. OJO DOS: Antes estábamos comunicados. Ahora miras para cualquier lado. OJO: ¿Qué nos han hecho?
OJO DOS: Yo lo he visto todo. Ha sido terrible.
OJO: Yo no vi nada, fue todo tan rápido.
OJO DOS: Nos han sacado de donde estábamos. De donde siempre hemos estado. Creo que no volveremos.
OJO: ¡No puede ser!
OJO DOS: He escuchado muchos gritos y ruidos. Deberíamos buscar un lugar donde ponernos. Acá nos pueden pisar.
OJO: ¿Cómo lo sabes?
OJO DOS: Esta es la calle. Siempre tuve buen ojo para recordar lugares. OJO: ¿Estaremos juntos?
OJO DOS: Sí, por un tiempo. Creo.
LLAVERO cae cerca.
OJO DOS: Tú fuiste.
LLAVERO: ¿Yo?
OJO: Si, tú fuiste.
LLAVERO: Es verdad, yo fui. Pero no me manejo solo. Me manejan. Tengo dueño.
(Triste) Me han vuelto a abandonar en este pavimento frío.
OJO DOS: ¿Estás bien? Eres fuerte. No te ha sucedido nada.
LLAVERO: Estoy bien, pero tengo la sensación que no volveré a ser el mismo. Nunca antes me habían tirado al suelo. Yo estoy acostumbrado a trabajar con la electricidad. Al mundo tecnológico. Al bolsillo calentito de mi dueño. Ahora siento como un vacío,
un desarraigo. Así, de repente, como si nada. Tengo el presentimiento que ya no volverán por mí. Mi dueño no me quiere. Se fue. Nunca había estado botado en un pavimento. Me siento humillado.
OJO DOS: ¿Sientes?
LLAVERO: Primera vez. Es que todo ha sido muy…
OJO: ¿Violento?
OJO DOS: Es verdad, todo ha sido violento.
LLAVERO: Me han sacado de mi rutina. No estoy acostumbrado.
OJO: Tienes forma de nariz.
OJO DOS: No tiene forma de nariz.
OJO: Extraño a la nariz. Siempre al medio, como protegiéndonos. OJO DOS: Pero este nos sacó de nuestro hogar.
OJO: No es su culpa. Ya lo dijo.
OJO DOS: Mmmmm…
OJO: …Mmmmm, podríamos intentarlo.
OJO DOS: No lo sé.
LLAVERO: ¿Qué quieren?
OJO: Nos han botado. A los tres.
OJO DOS: Podríamos intentar hacer…
OJO: … una familia.
OJO DOS: Nos estamos comunicando de nuevo, querido hermano. OJO: Trabajando en equipo.
OJO DOS: Necesitamos una familia, para volver a ser algo semejante a lo que éramos. OJO: Necesitamos una nariz.
LLAVERO: Si me explican como…
OJO se pone hacia la izquierda; Ojo Dos, a la derecha. Ambos miran a LLAVERO, como invitándolo. LLAVERO se levanta y se pone al medio, más abajo, siguiendo la dirección donde apuntan los ojos. Crean una especie de rostro.
LLAVERO: No entiendo.
OJO DOS: No importa. Pronto entenderás.
OJO: ¿Cómo se siente?
LLAVERO: Me siento acompañado.
OJO DOS: Esa es la idea.