Personajes
Pescador ciego
Sargento Pez
Mar
Sirena
ACTO I
Costa marina. Llega un hombre viejo y ciego cargando de elementos de pesca. Además carga un bote en su espalda. Desempaca. Abre una sillita plegable, saca una caja de pesca y su caña. Descarga el bote, se para sobre él. Empuña la caña de pescar como si fuera una espada. Ensaya una pelea de espadas contra un rival invisible. Es herido. Cae. Luego se sienta en la sillita, abre la caja de pesca y saca un champagne que se estaba enfriando sobre unos hielos. Abre la botella. Saca una copa de la caja de pesca, prende una radio, se sirve y bebe mirando al infinito. Se toma toda la botella. Saca un papel y un lápiz y escribe una carta. Pone la carta en la botella, le pone el corcho y tira la botella al mar. El Pescador ciego mira a la botella alejarse. Prepara la caña y comienza a pescar. Intenta varias veces hasta que algo pica. El mar se embravece. El Pescador ciego pelea con la caña hasta que saca su pesca. Es el Sargento Pez que tiene el anzuelo clavado en la boca. El Pescador ciego le saca el anzuelo y el Sargento Pez comienza a respirar agitadamente. Está casi ahogado. Se abrazan infinitamente.
Pescador ciego: ¿Novedades mi sargento?
Sargento Pez: Nada, mi general. No hay pique.
Pescador ciego: ¿Cómo puede ser? Me había llegado la noticia de que el mar estaba lleno de enemigos. Tengo un informante de confianza que nunca se equivoca. Pero no se preocupe sargento, esperemos, pronto aparecerán (Desaparece el Sargento Pez), sólo hay que tener la pacien….¿sargento? (Lo busca, no aparece por ningún lado, escucha sonidos en el mar.
Mar (cantando): Las montañas claman por ti,
toda la tierra tiene el color de tu piel,
Somos uno y todos a la vez,
sube a la cumbre, clava tu espada en el mar.
ACTO II
El Pescador ciego rápidamente arma su caña y retoma la pesca. Pesca, pesca y pesca. Saca del mar una oreja de pan, se la come desesperadamente. Pesca de nuevo y saca una nariz de pan. Cuando se la estar por comer, sale el Sargento Pez del mar y le roba la comida. Forcejean, luchan por el alimento. Mientras luchan por el alimento, la marea comienza a subir e inunda toda la playa. Tormenta. Luego la marea se retira dejando en la arena restos de cuerpos hechos de pan: hay narices, orejas, dedos, piernas, ojos, bocas y la botella que Pescador ciego había tirado al mar. Pescador ciego y Sargento Pez se despiertan luego de haber sido arrasados por la marea. Sargento Pez se despierta y ve la botella, la descorcha
Sargento Pez: “Ayuda. Varado en la costa de Boulogne sur Mer. Espero”.
Sargento Pez rompe la carta y la llena con los restos de los cuerpos hechos de pan. Tira la botella al agua. Mira la botella hundirse.
Pescador ciego (despertándose) : ¡Sargento! Aliste las tropas. Escriba a Buenos Aires, dígale a Rivadavia que no estoy muerto. No estoy muerto. Vamos a cruzar esa cordillera como sea. En pelotas, si es necesario, pero la vamos a cruzar. Del otro lado estoy yo y mis…. ¿Sargento? ¿dónde se metió?
ACTO III
El Pescador ciego trae el bote y decide salir al mar. Lleva todo su equipo de pesca. Rema. Mucho rema. Ya en el mar, acomoda la sillita plegable, toma la caña y la caja con los anzuelos para sacar la carnada. Cuando abre la caja, observa que los hielos se habían derretido. Saca la copa y se sirve el agua derretida. Pone la radio y bebe mirando el infinito. Luego comienza a pescar. Le habla al Sargento Pez quien no está.
Pescador ciego: ¿Usted sabe lo que es, Sargento, servir a los traidores? ¿Usted sabe lo que es, Sargento, entregar el sable? ¿Usted sabe lo que es, Sargento, que tod… ¡Atento Sargento! ¡Son ellos! ¡Agáchese! ¡Vamos!
Con su caña, a modo de espada, el Pescador ciego entabla una lucha con un enemigo invisible. Es herido y cae al agua. Del mar, emerge el Sargento Pez y le salva la vida. Ambos suben al bote. Se abrazan. El Pescador ciego está débil entonces, el Sargento Pez, comienza a pescar.
Mar (cantando): Mi pequeño amor
Todo vive en ti,
Y la tierra es en tu cuerpo
Fruta madura…
Sargento Pez pesca una oreja de pan. Le da de comer a Pecador ciego. Continúa la pesca y saca una nariz de pan y se la da de comer. Tira una red al mar y saca una gran cantidad de pedazos de cuerpos hechos de pan. Ambos comen desesperadamente. Entre los pedazos de cuerpo, el Sargento Pez, descubre un rostro de pan, idéntico al rostro del Pescador ciego quien está tirado en bote, casi agonizando.
Sargento Pez (con la máscara puesta): ¿Existen las victorias? ¿Chacabuco? ¿Maipú? ¿Y ahora querés volver otra vez a Buenos Aires? Fuiste y viniste y siempre está en la misma costa.
Pescador ciego: No quiero volver a Buenos Aires, estoy yendo a dejar mis huesos en la cordillera. Morir en Francia sería humillante. Pescador ciego toma la caña y pesca. En seguida algo pica. Tironea y tironea. El Sargento Pez lo ayuda hasta que juntos, logran sacar el pez del agua: es una sirena de pan.
Pescador ciego: ¡Mi amor! ¡Volviste! (se besan) Pensé que no te iba a volver a ver nunca más.
Sirena: Estás viejo.
Pescador ciego: El tiempo no es el mismo fuera del mar. Vos estás igual que hace cuarenta años.
Sirena: Ahora soy del mar.
Pescador ciego: No. Ahora sos mía de nuevo. Yo te pesqué y los todos los peces son del pescador. ¡Sargento! ¡A la costa! ¿Sargento? ¿Dónde está?
Pescador ciego busca al Sargento y como no lo encuentra. Ata a la Sirena para que no se escape. Le pone cerca la caja de pesca con agua de mar para que, cada tanto, meta la cabeza en el mar y no se ahogue. La sirena canta mientras Pescador ciego rema desesperadamente. El mar comienza a embravecerse. La marea sube y arroja al bote y a sus tripulantes a la costa.
ACTO IV
Mar y Sirena (cantando): Sueño el Sur,
inmensa luna, cielo al reves,
busco el Sur,
el tiempo abierto, y su después.
El Pescador ciego se despierta, acomoda la sillita, agarra la caja de pesca y prepara una caña. Pesca. Saca una botella con un mensaje. El Pescador ciego le da el mensaje a la Sirena para que lo lea.
Sirena: Mi general. Francia ha bloqueado nuestro país. Es imperioso que regrese. Por un exceso de delicadeza que usted sabrá valorar, le ordenamos que se ponga en marcha para servir a la patria honradamente, en cualquier clase que se lo destine. Además usted sabrá…..
El pescador ciego rompe el mensaje y vuelve a pescar. Pesca. Pesca al Sargento Pez que sale del agua casi ahogado y con el anzuelo clavado en la boca. El Sargento Pez se recupera y pelea con el Pescador ciego. Lo domina y desata a la Sirena para atar al Pescador ciego con la misma soga. Lo pone en el bote. Escribe un mensaje en la botella y lo pone en el bote junto al cuerpo del Pescador ciego. Pone el bote en el mar. El bote sale hacia alta mar. El Sargento Pez se queda solo con la Sirena. Se miran largamente. El Sargento Pez comienza a devorar a la Sirena. La marea crece y los cubre a los dos.
FIN