(Guión para títeres inspirado en “La doble y única mujer” Cuento de Pablo Palacio) 

Dos siamesas pegadas por la espalda. La una es más corpulenta que la otra y a fuerza  de volúmen tiende a arrastrar a la que tiene rasgos más frágiles. Están asomadas a un  balcón que está en un lado de la escena. Se ve de cuerpo entero, a la más frágil, de  nombre, Biuty. De la otra, Beati, sólo se escucha su voz y a veces el medio cuerpo.  Cuando salen del retablo balcón, se las aprecia mejor como un animal extraño pegado  por las espaldas de cuatro manos dos cabezas y cuatro piernas. 

Beati: Joroba. 

Biuty: Estorbo. 

Beati: ¡Joroba! 

Biuty: ¡Estorbo! 

Beati: Jo-ro-ba 

Biuty: Es-tor-bo 

(Silencio) 

Biuty, está peinando su cabello, es vieja y fea pero sobre-arreglada. Se mira con un  espejo de mano, suspira y se pinta los labios. 

Beati: ¡Fea! (En tono de burla) El espejo no hace milagros. Te escuché decir su nombre  ayer entre sueños… No me dejaste dormir con tus suspiros. Roncas como una ballena. Biuty: (Se prueba varios postizos de tetas en sus corpiños colorados. Se mueve  sensual) ¡Calla, bruja envidiosa! ¡Él ,es alto y bien formado! 

Beati: (Se sacude, ve por el balcón si viene alguien, Dejándose ver de medio cuerpo  con su capucha negra y su aspecto descolorido) ¡Calla tú, mal remedo de Marilyn!  Biuty: Calla tú. ¡Mal remedo de fantasma! 

Beati es huraña; lleva una capa con capucha que se derrama en la espalda, que a  fuerza de voluntad comparten las dos. Lee un libro antiguo y extraño.  Beati: Agua de sifón, Bebida excitante, Café de sangre menstrual, Dulce de tela de  araña… (Ríe) 

Biuty: (Canta desafinada) ¡Bésameeee, Bésame muchooooooo! Como si fuera esta  noche la úuuuuuultimaaaaaaaaaa vez….. 

Beati: (Le tapa la boca) 

Biuty: (Forcejea, trata de destaparse, pero sus brazos son más pequeños) MMMMMM  (Le muerde la mano a Beati) 

Beati: Ayayay. ¡Por la gran flauta! Eres una bruta. Papá debió matarte a puntapiés  cuando éramos niñas. Además, soy YO quien escribe las cartas para tu  “PRETENDIENTE”, la que se esconde con su capucha a la luz de la luna mientras él te  visita al pie del balcón… la que lo abraza y le toca mientras ustedes se besan… (Suenan unos acordes de guitarra) 

Biuty: ¡Silencio! Ahí viene mi hombre. 

Beati: NUESTRO HOMBRE, ¡Somos un solo maldito cuerpo! Recuérdalo. 

(Un compartimento bajo del balcón se despliega a manera de calle y de una esquina  asoma “El chullita”, una pequeña marioneta con una guitarra en brazo. 

Biuty: ¡Ahí está, me trajo sereno! 

Beati: Nos trajo, nos trajo… somos únicas… malditamente unidas.  Biuty: (Dulce) Promete que no te asomaras tú y que permanecerás callada. 

Beati: (Amarga) Promete que le pedirás que cierre los ojos cuando te vaya a besar para  tocarle un poco. 

Las dos: (Cómplices) pro me ti do pan co mi do. 

Biuty se asoma al balcón, Beati se pone la capucha y prepara unos brebajes extraños  que echan humo, mientras lee su libro… en silencio.  

El Chullita toca con su guitarra el pasillo «Alma en los labios» (de Julio Jaramillo) “Cuando de nuestro amor, la llama apasionada  

dentro tu pecho amante, contemples extinguida  

ya que sólo por tí la vida me es amada  

el día en que me faltes, me arrancaré la…. vida” 

Beati: (Interrumpiendo) ¡La ropa, quítate mejor la ropa, quiero verte desnudo! 

Una mano grande y peluda, que es de Beati asoma por la calle de “El Chullita” y trata  de tocarlo. 

Biuty: ¡Alto! (La mano desaparece rápidamente como una araña peluda) Ups… No es  nada… ¡canta, amor canta! 

El Chullita no vió a la mano de Beati, levanta sus hombros y continúa la canción: “Para envolverte en besos, quisiera ser el viento,  

y quisiera ser todo, lo que tu mano toca;  

ser tu sonrisa, ser hasta tu mismo aliento,  

para poder estar más cerca de tu….” (Biuty estira su boca exageradamente como para  dar un beso) 

Beati: (Interrumpiendo) ¡Bulto, sí quiero estar más cerca de tu… bulto!  

Biuty: (A Beati) ¡Guarda las manos loca! (Dulce, al Chullita) Sigue, amor sigue. (La  mano peluda se acerca despacito y está a punto de atrapar la entrepierna de El  Chullita, le arrebata el pantaloncito y lo deja en calzoncillos floreados) 

El Chullita se mira los calzoncillos, tiembla de la vergüenza, se tapa la entrepierna con  su guitarrita, luego toma valor y vuelve a tocar: 

“Vivo de tus palabras y eternamente espero 

El Chullita: Quiteñismo que se refiere al coqueto y pícaro de barrio.

llamarte mía, como quien espera un tesoro;  

lejos de ti comprendo, lo mucho que te quiero,  

y besando tus cartas, ingenuamente lloro” 

Beati: (Interrumpiendo) No llores. Déjate de pendejadas, cierra los ojos y bésame.  ¡Bésame! Me aguijonea el deseo. ¡Bésame! 

Biuty: (Hace trompita, regresa a ver a Beati, y entre dientes susurra) Ca lla te lo ca. Beati: Joroba. 

Biuty: Estorbo. 

Beati: Loca 

Biuty: Fea 

Beati: Vieja 

Biuty: Fantasmal 

Beati le jala los pelos a Biuty y le quita la peluca, quien queda pelada. Le quita las  tetas postizas y caen en la callejuela donde está El Chullita. Biuty clava pataditas con  sus tacones de aguja en la espalda a su hermana. 

Biuty: ¡Fea, horrible y sintética! ¡Muñeca mal hecha! 

Beati: ¡Tonta, frívola y torpe! 

Biuty: ¡Gorda, esperpéntica e intelectual! 

Beati: GRRRRRRRRRRRRR (Se mueve fuerte y sacude el cuerpo frágil de Biuty. El  Chullita se esconde tras una esquina de la callezuela)  

Biuty: (Grita) ¡Ahhhhhhhhh! Nadie podrá quererme porque me han obligado a cargar  con este fardo, mi sombra… ¡Me han obligado a cargar con mi doble, con mi otro yo! 

Beati y Biuty pelean, forcejean, dan piruetas por el resto del espacio. La una da  patadas, la otra, manotazos. La una le corta el pelo a la otra. La otra saca un serrucho y  trata de deshacerse de la una, pero no puede. Caen al suelo. Biuty no para de llorar. 

Beati: Está bien, Biuty. Te perdono. Toma este té para que te calmes. (Le hace sorber  un té de una tacita pequeñita, cucharadita por cucharadita) 

Biuty: Gracias, Beati… (Mira hacia abajo del retablo balcón, donde queda la calle)  Creo que lo espantamos otra vez. A este ritmo vamos a quedar solteras. La próxima  semana cumplimos cuarenta. 

Beati: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 6, 8, 9 y 10  

Biuty (Balbucea) washa washa washa washa wa. (Se duerme) 

Beati: (Leyendo y festejando) ¡Té de amapola: letal! ¡Listo! 

De pronto, Biuty, comienza a sentir espasmos en su estómago. Ríe y llora se revuelca  en el espacio. Baila involuntariamente como si estuviese borracha. Y comienza escupir  sangre por la boca. 

Biuty: (Grita) ¡Mis labios, mis labios! (Y cae muerta) 

Beati se despierta y la mira. Trata de zafarse de la otra que es más grande que ella  pero no puede. Saca una motosierra, la activa. Arrastra su doble cuerpo tras el  retablo-balcón. Saltan cintas de sangre. Beati ríe frenéticamente ¡jajajjajajaaja! Sale  por la calle de abajo del retablo, es una marioneta pequeña, ya no un siamés. Carga  en una funda de basura en la que se ve una pierna. Mira a los dos lados y la deja en  una esquina.  

Beati: ¿Debo deshacerme de este cuerpo inverosímil, de esa cabeza pesada, y de esa  proliferación reventada de los labios? Uf. 

El Chullita saca la cabeza por una esquina. Se miran. Se besan. Beati canta y el Chullita  toca la guitarra: 

Beati: 

(Canta) Bésame, bésame mucho, como si fuera esta la noche, la última vez. Bésame,  bésame mucho. Que tengo miedo a perderte. Perderte después. Quiero tenerte muy  cerca. Mirarme en tus ojos. Verte junto a mí. Piensa que tal vez mañana. Yo ya estaré  lejos. Muy lejos de aquí.  

Se escucha una sirena de policía, Beati besa al Chullita. 

FIN