TÍTERE: Una masa de harina, agua y huevo. Amorfo y Poliformo a la vez, tiene todas las formas en potencia. Pero su factor es que con el tiempo su cuerpo se seca, su ser se hace árido.
En un principio fue la harina, el agua y el huevo.
Todos juntos girando y mezclándonos formábamos una constelación de grumos, nos uníamos en un clima de hermandad y alegría. Angélica, una gorda de rechonchos dedos, metía la mano en el bold donde cada vez nos sentiamos uno, amé los dedos porcinos de esa señora, la Maldita Angélica.
Sin ningún tipo de preparación, nos saca de nuestro bold materno, nos tira sobre una dura superficie blanca y nos comienza a golpear, la puerca maldita toma un palo enorme y comienza a aplastarnos, algunos grumos gritaban y al ser destruidos por el ruin palo de la ley, quedaban enterrados y desaparecian, todos gritábamos de dolor y pediamos piedad. La obesa de golpe paró, miró un cículo de plástico que estaba en la pared de cerámicos verdes y se alejó.
Ya no éramos los de antes, ya no podía ver a mis hermanos, otros gritaban los nombres de sus seres queridos, algunos lloraban, una niebla de harína dulce nos cubría, recuerdo esto en fragmentos sin sonido:
Angélica a lo lejos se agacha en una alacena llena de cilindros metalicos, logra sacar con esfuerzo una superficie plana con bordes.
Me veo a mi mismo en un proceso químico, el aire y la harina están secando mi ser desde afuera hacia adentro. (ya borrosamente o con visión psicodélica)
Las rechonchas manos de la cerda cruel, la maldita insaciable de Angélica tomando unos utensillos con diversos tipos de formas, algo así como moldes cortantes,
y el dolor…
La gorda con gran placer nos clava Con gran placer nos da la forma humana
Nos pinta con huevo Horno 180 grados
Con el resto de nosotros hizo una bolita con la que juntó el resto de harina de la superficie blanca y nos dejó a un costado abandonados, agonizando y secándonos, conocí al trapo de rejilla y a la lavandina ayudíngel, vi salir a los míos del horno, todavía echaban humo, ya no podía escuchar nada, se los llevaron, no volví a verlos, un muchacho más joven se acercó, nos tomó con un paño de papel blanco, caímos a un lugar y ya no volvimos a ver la luz.