Mora Amigo

La mujer embarazada cose a máquina. Se mide con el centímetro y apunta en la libreta. Los moldes resbalan de la mesa. Se pone de pie y mira hacia el suelo. Se toma la barriga y comienza el trabajo de parto. Puja y nace una enagua.

La toma entre sus brazos. Acaricia la seda y su pequeña puntilla. La huele y es verano en el campo. La tafona oprime las olivas, y el pan espera su jugo.

La lleva al maniquí y la mece. Las hortensias y la brisa son sonajeros en su ventana. La enagua duerme y la madre la observa. Toma el espejo de mano y se mira. Los hilos corren guirnaldas y melodías.

Bobinas de hilos, retazos y puntillas son un mundo de juego. El sol baja por la parra y entra en la casa de trapo. Sentada en el suelo, la enaguajuega a la familia. Las horas se hacen higos y duraznos.

Deja el maniquí y danza. Las hojas caen y ella se abraza. Se asan las castañas.

La enagua es alta. Borda y se cose en el ruedo una nueva puntillahecha a mano. El frío la deshilacha.

Camina y se abraza. Ve brotar un vestido estrecho y áspero. Se lo pone y son ramas que la arañan. Llora.Tira de él, pero está enredado en la enagua. La envuelve y la asfixia. Llora y se lo arranca. Se quiebra, se desgarra. Llora la savia.

La enagua se acerca a la máquina de coser y toma las tijeras. Las frutas saltan de la canasta. Cortada al medio, se cose y se hace pantalón. Crece de semillas a montañas.