(Espacio blanco. Al fondo vemos dos sillones de mimbre, donde dos mujeres mayores con
cámaras en sus ojos están sentadas. En el centro, cerca del proscenio, una mesa larga de
madera clara que se irá completando con las entradas de los actores. Hacia los costados y
hacia atrás del espacio, unas estructuras -15- de diferentes alturas -algunas muy altas-,
donde se encuentran unos personajes amorfos con vestimentas confeccionadas con elemen-
tos de la naturaleza -ramas, flores, cabezas de animales, hojas, madera, etc.- y auriculares
gigantes. En el frente del espacio, cercano al público, unos televisores antiguos que trasmiti-
rán todo lo que las mujeres de los sillones observen desde atrás, y se trascribirán sus textos
-no se oirán-. El piso del espacio es de tierra. Los personajes amorfos, todo el tiempo que dure
la obra, estarán generando movimiento que se irá midiendo a través de sensores, lo que ellos
oyen puede ser escuchado por los espectadores a través de auriculares ubicados a los costa-
dos. Lo que se reproduce son sonidos de los movimientos de las placas tectónicas fusionados
con música electrónica. A medida que trascurre la obra, partes de sus vestuarios se irán
desprendiendo.)
Vieja 1.- Mmm…
Vieja 2.- ¿Por la mesa?
Vieja 1.- Sí. Si la sacan seguro que viene algo grande. O el cumpleaños de alguno, o un bautis-
mo, o vaya saber qué… ¡Estos siempre tienen motivo para celebrar!
Vieja 2.- Yo no sé cómo hacen, pero siempre están celebrando algo.
Vieja 1.- Siempre parecen felices.
Mamá (entra con un vestido ceñido de lentejuelas celeste y una sonrisa gigante muy forza-
da).- ¡Uf! No hicieron nada. ¡Chiquillos! Faltan las sillas, los platos, los vasos, los cubiertos, las servilletas, las bebidas, el vino, la soda, el agua, el vermut, las coca, las fanta, una sprite, el
pomelo, las aguas tónicas, las cervezas, el fernet, las coca para el fernet…
Vieja 2.- Qué pesada, cómo grita, no puede ser algo más genérico.
Vieja 1.- Todo el día gritando, y esos niñitos que son un demonio.
Vieja 2.- Pero que cuerpito tiene ¿No pareciera que fuese madre?
Vieja 1.- Y si no hace nada, se la pasa todo el día en un gimnasio; eso me contó la del súper, y no
sabes qué.
Vieja 2.- ¿Qué?
Vieja 1.- Esta le dijo que todos sus hijos nacieron a los 7 meses; algunos incluso a los 6 ¡Para no
perder la silueta!
Mamá.- Las ensaladas de lechuga, las de tomate, las de zanahoria, las de remolachas, las de
cebollas, las de porotitos, las waldorf, las paltas, las mixtas de lechuga y tomate; zanahoria y
huevo; palta y tomate; tomate y cebolla; las de lechuga, tomate y zanahoria; las de porotitos y
huevos…
Vieja 1.- Parece que el problema es lo genérico.
Vieja 2.- Para mí no está bien. Le faltan algunos jugadores.
Vieja 1.- A todos en esa familia. Me dan un poco de cosa.
Mamá.- ¡Y el vaso de … “Pppaaapá”!
Vieja 2.- ¿Cómo hace para gritar sonriendo?
(Entra un malón de 60 niñes, de entre 7 a 10 años; todos bastante similares y con grandes
sonrisas, vestidos con sacos y shorts o polleras, indistintamente, de colores rosa y celeste.
Traen las cosas que mamá pidió. Ingresan en forma de estampida y coreografiado, en un gran
orden, colocando 62 sillas más en todo el resto; esto genera una gran polvareda)
Vieja 1.- Mirá la polvadera y el griterío de esos niños.
Vieja 2.- ¡Vamos a tener que sacudir todo más tarde!
Vieja 2.- Son raros ¿No te parece?
Vieja 1.- ¡Vos también lo sos!
Vieja 2.- Pero estos… no sé… Mirá esas dos nenas, o ¿son nenes?… Están endiabladas.
(Niñe #25 y niñe #4 llevan ambas el vaso de papa, discuten y se golpean ferozmente)
Niñe #25.- ¡Es mío! ¡Dámelo!
Niñe #4.- ¡Noooo!
Niñe #25.- ¡ES MÍO!
Niñe #4.- ¡No es tuyo, es de papi y él me pidió a mí que se lo llevara!
Niñe #25.- ¡Mentís! ¡¡¡¡Mamááááááá!!!! ¡Está mintiendo!
Todos los niñes (stop, miran a Niñe #4).- ¡Ahhhhh!
Niñe #4.- ¡¡¡¡Eso no es verdad!!!!
Mamá.- ¡Niños!… ¿Número 1?
Niñes (siempre a coro en esta enumeración).- Amarás a Dios sobre todas las cosas.
Mamá.- ¿Número 2?
Niñes.- No tomarás el nombre de Dios en vano.
Mamá.- ¿Número 3?
Niñes.- Santificarás las fiestas.
Vieja 1.- ¿Qué significa eso?
Mamá.- ¿Número 4?
Niñes.- Honrarás a tu padre y a tu madre.
Mamá.- ¿Número 5?
Vieja 2.- ¿Vos te los acordás?
Niñes.- No matarás.
Vieja 1.- Nunca fui católica.
Mamá.- ¿Número 6?
Niñes.- No cometerás actos impuros.
Vieja 2.- Ese es para vos, vieja cochina.
Mamá.- ¿Número 7?
Vieja 1.- ¡Callate!
Niñes.- No robarás.
Mamá.- ¿Número 8?
Niñes.- No dirás falso testimonio, ni mentirás.
Mamá.- Ajá ¿Y su hermana que hizo?
Niñe #18.- Mintió, mamita, mintió.
Vieja 1.- ¡Son unos bocones!
Mamá.- ¡Claro que sí! Así que ya sabés lo que tenés que hacer.
Niñe #4.- Perdón hermanita, perdón hermanitos, perdón mamita por hacerte pasar tan mal momento (se sube en la cabecera de la mesa, se recuesta boca abajo y modifica su vestimenta dejando las nalgas a la vista).
Vieja 2.- Qué raro todo esto.
Vieja 1.- ¿La irán a sacrificar?
Vieja 2.- No sé, pero no me gusta nada. Algo va a pasar.
(Entra papá con una gran sonrisa y vestido de traje color rosa. Lleva una bandeja de madera,
cubiertos de asador y un solo chorizo)
Papá.- Epa, epa, epa… ¿Alguien se portó mal?
Niñes.- Sí, papá. Fue ella. Y mintió.
Papá.- ¿Y eso está mal?
Niñes.- ¡Sí, papá, papito mío! Es un pescado y Dios nos castigará.
Vieja 2.- ¡Comen santos y cagan diablo!
(Papá se saca el cinto y golpea violentamente al niñe durante largo rato. Todes con una gran
sonrisa. Los amorfos bailan con mayor velocidad)
Papá.- Chas, chas y así…
Niñes.- ¡Aprenderá!
(Niñe #4 baja de la mesa, se acomoda su ropa, va y se ubica en su lugar. Los amorfos cada vez
bailan más desaforados, las estructuras tiemblan, sus partes se van desprendiendo)
Papá (corta el chorizo en 62 pedazos).- ¡A mangare! (se van pasando la bandeja y cada uno
saca un pedazo) ¿Quién dice la oración?
Vieja 1.- Es un hijo de puta…
Niñe #4.- ¡Yo papito, por favor!
Papá.- Sí, mi amor. Proceda.
Niñe #4.- Bendícenos, Señor, y bendice estos alimentos que vamos a tomar.
Vieja 2.- ¿Está temblando?
Niñe #4.- Bendice a quienes lo han preparado y da pan a los que no lo tienen. Por Jesucristo,nuestro señor.
Vieja 1.- ¿Qué cosa?
Toda la Familia (a coro y sonriendo).- ¡Aménnnnn!
Vieja 2.- El piso… me parece que…
(Todes clavan el tenedor en el chorizo, y cuando están a punto de comer, la tierra se abre al
medio. La mesa, con todos sus integrantes, es devorada por el hueco; las estructuras caen y
con ellas los amorfos, que siguen bailando. Las viejas quedan sepultadas por las estructuras.
Las pantallas de los televisores quedan en negro. La música de los amorfos se escucha en
todo el lugar.)