(Pieza breve para manipuladores, revolucionaria y títere sagrado) 

Personajes: 

JESÚS DE BELÉN, títere sacrificado; 

MARÍA DE MAGDALA, revolucionaria; 

ROMA ROMANO, andrógino soldado romano; 

HEBREO 1, negociador; 

HEBREOS 2, 3 Y 4, titiriteros. 

Lugar: 

El Gólgota. 

Las cruces del Gólgota tienen forma de X, no de T. JESÚS DE BELÉN y los  dos ladrones cuelgan clavados en ellas. Apenas se mueven. Los tres son  títeres. Cada uno tiene a un HEBREO por titiritero. Hay un ruido enorme  de gente que grita ante las cruces y los crucificados. En esta multitud hay  de todo: vendedores que gritan a viva voz lo extraordinario de su artículo  en venta, algunos maldicen a JESUS DE BELÉN, escupen, gritan. Otros  se lamentan, lloran, imploran piedad por los crucificados. El cielo pasa de  azul a rojo a verde a violeta intenso. Hay un tablero de ajedrez desplegado  sobre el terreno, cerca de la cruz. Ahí está ROMA ROMANO, jugando una  partida de ajedrez con HEBREO 1, quien mueve tímidamente las piezas.  Cada jugada propia o ajena motiva que ROMA ROMANO salte, gesticule,  se exprese celebrando su superioridad. Como si viniera caminando desde  muy lejos llega, sola, MARÍA DE MAGDALA. Su gesto es duro. Se detiene  y se queda de pie, mirando cabalmente el triste espectáculo. 

MARÍA DE MAGDALA 

Ya suponía que te iba a encontrar aquí. 

JESÚS DE BELÉN 

¿Por qué viniste María? ¿No sabes que el calor de tu pelo me deja sin res piración, que quiero tocarte como los dragones destrozan las tormentas? 

MARÍA DE MAGDALA 

¡Vine por ti, para que dejes de una vez esta payasada de mártir! 

JESÚS DE BELÉN 

Yo tengo que estar aquí, donde tengo que estar. No importa si no le ves  el significado. 

MARÍA DE MAGDALA 

Lo que veo es que abandonaste tu misión. 

JESÚS DE BELÉN 

Mi misión es quitar el pecado del mundo. 

MARÍA DE MAGDALA 

¡Tu misión es luchar por la verdadera liberación de tu pueblo! ROMA ROMANO, triunfante, hace una nueva jugada en el tablero. 

ROMA ROMANO 

¡E un vero piacere jugar contigo, hebreo! 

HEBREO 1 

Sí, romano, me lo imagino. Para ustedes todo es placer. 

ROMA ROMANO 

Stare attenti con le tue parole… ¡Recuerda con quién estás! Ancora non  capisco cuál es la importancia de este Jesús. 

HEBREO 1 

Hoy no es importante. Pero mañana lo será. 

ROMA ROMANO 

¡Mañana estará morto! ¿Será importante morto? 

HEBREO 1 

No exactamente… Es difícil de explicar. 

ROMA ROMANO 

¡Questo e lo que non les capisco, hebreos! 

HEBREO 1 

¡Todos los caminos conducen a Roma! ¡Jaque! 

MARÍA DE MAGDALA 

¿No te das cuenta, mi amor? ¡Te has convertido, te han convertido… en  un títere! 

JESÚS DE BELÉN 

Estoy donde quiero estar, bella María de mi alma. 

Furiosa, MARÍA DE MAGDALA trata de arrebatar a HEBREO 2 el control  de JESÚS DE BELÉN. 

ROMA ROMANO 

Ma… ¿he sido battuto in questo miserabile gioco? 

HEBREO 1 

No puedes patear el tablero, romano.

ROMA ROMANO 

¡Io posso fare lo que yo quiera, hebreo impertinente! 

Después de varios tironeos, MARÍA DE MAGDALA y HEBREO 2 se enfrascan  en una ardua pelea. HEBREO 2 se ve forzado a soltar a JESÚS DE BELÉN. 

VOZ EN OFF 

Padre, ¿por qué me has abandonado? 

Los HEBREOS 3 y 4 hacen morir a los ladrones-títeres y los sueltan. Corren  a sostener a JESÚS DE BELÉN. 

JESÚS DE BELÉN 

Adiós, ladrones. Hoy estarán conmigo en El Paraíso. 

ROMA ROMANO y HEBREO 1 también se enfrascan en una pelea. 

HEBREO 1 

(A Hebreos 3 y 4) 

¡Sostengan el asunto! No he terminado aún. 

(A ROMA ROMANO) 

¡Tenemos un arreglo, Roma! 

ROMA ROMANO 

¡Ma sempre es delicioso un combate corpo a corpo, che piacere! 

HEBREO 3 

La verdad es que esta trama merecería un mejor desarrollo. 

HEBREO 4 

Estoy de acuerdo. Aquí las cosas parecen ya estar dadas.  

HEBREO 3 

Claro, el juego de ajedrez es una gran imagen para revelar las intrigas del  poder de Roma, y está desperdiciada. 

HEBREO 4 

Se ve que el autor no tuvo tiempo de trabajar el argumento. O le falta vuelo. 

HEBREO 3 

Y además, esta triple X… ¡Es obsceno! O lo será. 

MARÍA DE MAGDALA 

(Agitada por la lucha) 

¿Eres tú quien habla, Jesús? 

JESÚS DE BELÉN 

No, María, es más bien una especie de conciencia divina que me dicta  pensamientos…

MARÍA DE MAGDALA 

¡Te están manipulando, Chucho! 

JESÚS DE BELÉN 

¡MANIPULANDO IMPOSIBLE! ¡Yo soy el Hijo de Dios, que es como decir  que soy el hijo del Titiritero Mayor! 

Al escuchar esto, todos los HEBREOS se envician en una carcajada inter minable. MARÍA DE MAGDALA está impedida de actuar por HEBREO 2  quien la sostiene con fuerza. 

ROMA ROMANO 

¿Ya me puedo ir? ¿Posso andare? 

HEBREO 1 

(Le entrega un rollo) 

Sólo debes leer esto. Toma y lee. 

ROMA ROMANO 

“Tatata… Tatata… dirigiéndose al crucificado, decir con fuerza y convic zione…” 

HEBREO 1 

Hazlo así, ¡vamos! 

ROMA ROMANO toma una lanza, hace un brevísimo número de baile y  se detiene frente a JESÚS DE BELÉN. Lo saluda a la manera romana. Le  clava la lanza en el costado. Brota sangre y agua. Lo señala con el dedo  índice y queda en esa posición rígida. 

JESÚS DE BELÉN 

¡Ay! ¡Por la reconchitufla de la guacamolera rocota! ¡Me ha dolido eso! 

ROMA ROMANO 

(Burlándose) 

¡Perdoname, figlio di dio! 

HEBREO 1 

No cortes, prosigue con el guión. 

ROMA ROMANO 

(Muy artificial, leyendo mal) 

“En verdad, éste era el Hijo de Dios. Yo me lavo las manos.” 

HEBREO 1 

¡Más solemne! ¡Más… verdadero! ¡Hay público observando! Bué, no im porta. Ya está. 

El griterío de pronto se vuelve ensordecedor. MARÍA DE MAGDALA logra  soltarse.

MARÍA DE MAGDALA 

¡Basta, pueblo! 

De pronto se hace un silencio total. Todos quedan azorados. 

MARÍA DE MAGDALA 

Eh… Bueno… Yo… Quería decirles… Este hombre, este hombre crucificado,  no es como tantos otros crucificados. Este hombre es especial. Tiene el  poder de liberarlos. Con su palabra mueve montañas, con sus manos sana  enfermos, abre los mares, derriba el cielo. 

JESÚS DE BELÉN 

(Delirante, épico) 

¡Faraón, deja ir a mi pueblo! 

MARÍA DE MAGDALA 

¡Este hombre maravilloso ha sido engañado por nuestra cúpula dirigente!  ¡Le han hecho creer que es el hijo de Dios, y le han plantado la idea ab surda de que la liberación se dará en un reino que no es de este mundo!  ¿Vamos a creer en tal salvajada? 

Se oyen murmullos. 

JESÚS DE BELÉN 

(Claramente manejado por HEBREOS 3 y 4) 

¡Nuestros hijos no nacerán jamás, María de Magdala, nunca te tocaré la  espalda, nunca fornicaremos! 

De entre los murmullos de la gente alguien grita tímidamente: ¡Prostituta! 

MARÍA DE MAGDALA 

¿Vamos a dejar pasar esta oportunidad de acabar con Roma? ¿Vamos  a perpetuar la idea de que el poder pertenece a las cúpulas, y que no  podemos hacer nada desde nosotros mismos? ¿Vamos a negar el poder  del poder popular? 

Los gritos de “prostituta” y “apedréenla” crece entre la multitud. MARÍA  DE MAGDALA, asustada, corre, noquea de un golpe a HEBREOS 3 y 4,  y se hace la titiritera de JESÚS DE BELÉN. Se protege con él. Lo maneja. 

JESÚS DE BELÉN 

¡Pueblo, escucha, únete a mí! ¡Yo soy el camino, la verdad, la vida! ¡Nadie  viene al Padre sino por mí! 

MARÍA DE MAGDALA 

(Apareciendo desde su posición de titiritera) 

No es eso lo que yo te hice decir. Vamos de nuevo. 

JESÚS DE BELÉN 

¡Este templo será destruído hoy y reconstruído al tercer día!

MARÍA DE MAGDALA 

No entiendo. No es esto lo que yo… 

MARÍA DE MAGDALA toma a JESÚS DE BELÉN y lo saca de la cruz. JESÚS  flota en el aire. La multitud expresa su asombro con miedo y fervor. 

JESÚS DE BELÉN 

Ven. Aquí estaremos bien. 

Se sientan y se acomodan en un espacio lejos de las cruces. Escena ro mántica. 

MARÍA DE MAGDALA 

Jesús, has cambiado. 

JESÚS DE BELÉN 

La metamorfosis terminó en Getsemaní. 

MARÍA DE MAGDALA 

Estás… más pequeño. Tu rostro… No pareces de carne y hueso. 

JESÚS DE BELÉN 

Es verdad, me siento un poco… rígido. 

MARÍA DE MAGDALA 

Hasta tus besos. Sabes a artesanía de Nazareth. 

JESÚS DE BELÉN 

María, yo sé que en estos momentos tú me estás manejando. 

MARÍA DE MAGDALA 

¿Lo ves? ¿Llegas a darte cuenta? ¡Maravilloso! 

JESÚS DE BELÉN 

Y también sé que ellos también me manejan. 

MARÍA DE MAGDALA 

¿Y entonces…? ¿Qué vas a hacer? Te convencieron, arruinaron nuestra  revolución. Nuestra… del pueblo, es lo que quiero decir. 

JESÚS DE BELÉN 

Sé lo que quieres decir. 

MARÍA DE MAGDALA 

¿Qué vas a hacer? ¿QUÉ VAS A HACER? 

JESÚS DE BELÉN 

No voy a hacer nada. 

MARÍA DE MAGDALA 

¿Nada? ¿Cómo que nada?

JESÚS DE BELÉN 

Me voy a dejar llevar. Es el mandato de mi Padre. 

MARÍA DE MAGDALA 

¡Tu padre es un carpintero! Muy bueno, además. 

JESÚS DE BELÉN 

Me voy a dejar llevar. Lo que sea de mí… No depende de mí. Que hagan  de mí lo que quieran hacer. 

MARÍA DE MAGDALA 

Esto es inconcebible. Veo que no podré hacerte cambiar. Pero no seré yo  quien te utilice. Te amo. Pero no puedo quedarme a tu lado. Mi hermana  María Segunda tomará mi lugar. 

JESÚS DE BELÉN 

¡María Segunda! ¡Hace tanto que no la veo! 

MARÍA DE MAGDALA 

Ya no es una niña. Y también te ama. 

MARÍA DE MAGDALA deja a JESÚS DE BELÉN en la cruz. La multitud  suspira aliviada. HEBREOS 3 y 4 despiertan. 

MARÍA DE MAGDALA 

(A la multitud. Al público) 

Es lo que ustedes quieren. ¡ES LO QUE USTEDES QUIEREN! HEBREOS 2, 3 y 4 toman el control de JESÚS DE BELÉN. 

ROMA ROMANO 

Me parece que ahora sí, ya me puedo ir. Allora posso andare. 

HEBREO 1 

Creo que sí. El negocio e finito. 

HEBREO 1 y ROMA ROMANO repliegan el tablero de ajedrez como quien  desarma un campamento. Se van. Quedan, por un lado, JESÚS DE BELÉN  y sus titiriteros, y por el otro MARÍA DE MAGDALA. El cielo se llena de  relámpagos. 

JESÚS DE BELÉN 

Todo está consumado. 

La tormenta arrecia. El viento amenaza con llevarse todo. Se oye a la mul titud gritar y huir. MARÍA DE MAGDALA resiste incólume. Alza un brazo  con el puño en alto. 

MARÍA DE MAGDALA 

¡Pueblo del mundo…!

JESÚS DE BELÉN empieza a agonizar. MARÍA DE MAGDALA detiene su  arenga. Finalmente JESÚS DE BELÉN expira largamente y muere. Relámpa gos, cánticos, percusión. Los titiriteros HEBREOS 2, 3 y 4 se van. Mientras  salen, alguien del teatro les entrega un guión, y ellos intercambian souve nirs. MARÍA DE MAGDALA llora la muerte de JESÚS DE BELÉN. Toma su  mano para despedirlo. La besa. Lo suelta. 

MARÍA DE MAGDALA 

(A garganta desgarrada, contra la tormenta) 

¡Pueblos del mundo, ningún sacrificio es inútil! ¡A la imaginación, a las  armas, todos contra Roma, abajo el imperio! 

Una parte de la multitud ruge. Se oyen marchas, arengas, sonidos metá licos, fieras. Atrás quedan en sombras las tres cruces, en contraste contra  un cielo furioso lleno de colores y relámpagos. MARÍA DE MAGDALA se  va, en actitud de guerra, arengando. 

FIN de MISIÓN: INSUFRIBLE.