Personajes:
Moon.- Pedazo grande de Plástico transparente.
Hombre.- Semidesnudo, vestido solo con pasamontañas y un bóxer negros de cuero sintético.
Mujer.- Semidesnuda, vestida solo con pasamontañas, corset y tanga negros de cuero sintético.
I ESCENA
Aparece un pedazo grande de plástico transparente flotando en medio de la oscuridad, moviéndose sinuoso, cayendo lentamente. De la nada, aparece una mujer semidesnuda vestida solamente con pasamontañas, corset y tanga sexy, toda su vestimenta es de cuero sintético. De uno de los resortes de su tanga cuelgan 2 guantes de látex, tiene en sus manos una linterna.
Cuando encuentra el plástico, Ella lo alumbra con su linterna que proyecta luces de varios colores y juega iluminado al plástico.
La mujer se acerca, toma el plástico, lo saca de su espacio flotante, apaga la linterna, y empieza a explorar de manera delicada el material, lo palpa, lo acaricia, y en un impulso lo lanza nuevamente al aire, y casi como por arte de magia suena una melodía dentro de su cabeza. Entonces ella encien
de nuevamente la linterna que tenía entre sus manos y empieza a danzar, guiada por la música que ahora la desborda, creando una coreografía de colores con el plástico flotante, el cual baila a su alrededor. Ella vuelve a cogerlo entre sus manos, lo zarandea, lo vuelve a soltar, juega con la caída del propio peso del material, en momentos se lo pasa por el cuerpo, pero siempre apuntándolo con la linterna multicolor y sin dejarlo caer. De repente se detiene, deja a un lado la linterna, se coloca los guantes que colgaban de su tanga, acerca las manos con guantes hacia sus ojos, las mira, sale corriendo violentamente al rededor del plástico que va cayendo al piso, cuando este toca el suelo, Ella se mancha los guantes y el cuerpo con un denso líquido multicolor. Ahora la mujer, con todo el cuerpo manchado, toma nuevamente el plástico y continua la danza. En esta ocasión pinta al plástico con sus manos, con su cuerpo. Vuelve a lanzarlo violentamente hacia el espacio y corre, baila y vuela, toma nuevamente la linterna, y se retuerce entre esta orgía de colores y plástico que se toman su cuerpo, hasta que la canción de su cabeza se detiene.
Cuando llega el silencio, ahora Ella cae rendida, se saca los guantes, se levanta, cuelga en algún lugar el plástico que está chorreando de pintura, y se va.
II ESCENA
Mientras el plástico sigue colgado, chorreando, asoma un hombre semi desnudo, vestido con un pasamontañas y un bóxer negros, todo de cuero sintético. Mira el plástico, lo revisa de un lado a otro, lentamente, desde arriba hacia abajo, moviéndose alrededor de este. Comienza primero a tocarlo tímidamente, luego toscamente, hasta llegar a arrugarlo, a bo tarlo por el aire, a tirarlo al suelo, a estirarlo. Al final, lo vuelve a colocar en donde estaba colgado, y desaparece. Aparece nuevamente, trae en sus manos las puntas de dos tiras de tela negra que se van desplegando por el espacio a medida que avanza. Cuando llega donde está el plástico, lo toma y empieza a darle una forma antropomorfa, hace una bola con el material y la anuda con un pedazo de tela cortada de las tiras que Él había traído – Esta será la cabeza – se dice interiormente. Luego, con el mismo estilo, esboza unas manos. Al final, deja colgado en algún lugar a esta especie de títere, se aleja unos cuantos metros hacia atrás, y mira con cierto orgullo su creación.
III ESCENA
Aparece nuevamente la mujer. Nuevamente están los guantes en su tanga. Lleva en las manos un pedestal en el que se yergue un pene sintético. El hombre, que ha permanecido parado atrás del plástico antropomorfo, observa en silencio todos los pasos de la mujer. Ella coloca en el piso el pedestal con la escultura de forma fálica que traía, regresa a ver al plástico y lo mira transformado en títere, se queda mirándolo fijamente y se coloca lento, casi de una manera ritual nuevamente los guantes, arranca a Moon de donde estaba colgada y dice:
Mujer.- Le pusieron cabeza donde no había cabeza, le pusieron mano, donde no había mano, ahora cuelga con el fetichismo de sueños ajenos. Le pusieron cabeza donde no había cabeza, le pusieron mano, donde no había mano,ahora cuelgacon el fetichismo de sueños ajenos, Le pusieron cabeza donde no había cabeza, le pusieron mano, donde no había mano, ahora cuelga con el olvido de sus sueños ajenos….. No, Ya no eres Moon, ya no eres la luna que arrancaba los colores de mis ojos.
Cuando acaba de pronunciar estas palabras, una música desborda nueva mente su ser. Ella se lanza contra esta especie de títere, a zafarle los nudos. El hombre sigue observando desde atrás, inmóvil. Ella libera de sus nudos a Moon, el plástico de colores, y una vez expandido totalmente, cubre con este al pene sintético que traía, y empieza a acariciarlo sensualmente, de arriba abajo, con los ojos cerrados, a veces apretando y otras, sólo rozándole con las manos, que están cubiertas con los guantes de látex.
El hombre se acerca por detrás de Ella, la huele por el cuello, la toca desde sus hombros hasta sus senos, los acaricia muy lentamente, siente la respiración entrecortada de Ella. Entonces, con violencia toma el pene sintético, rompe en pedazos el cuerpo plástico de Moon, que lo cubría, y libera la escultura fálica, quita los guantes de las manos de la mujer, los llena con el cuerpo de Moon destrozado, y los cuelga en el mismo lugar
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donde antes colgaba Moon. Toma el pene sintético entre sus manos y se lo coloca a la mujer en la boca. Toma a la mujer por la cintura desde la espalda y la sube a su hombro, la mujer se estira de espaldas, con sus pies juntos y sus piernas en puntas, abierta los brazos, como si estuviera crucificada sobre el hombro del hombre. El Hombre con la mujer en su hombro, desaparecen.
IV ESCENA
Aparece colgado un par de guantes de látex, rellenos con pedacitos de material plástico de colores.
Fin.