Dos hermanas en su casa. Antonela es flaca y Andrea es obesa, cuarentonas, tiran para solteras.
Antonela _ Tenés que ir al médico, no podés estar así.
Andrea _ Si voy a un médico me mete en un manicomio.
Antonela _ Pará!! Si yo lo veo, él también lo verá.
Andrea _ Y si además de verlo lo escucha, él solito se mete en el manicomio. Antonela _ Tranquila yo te acompaño.
Andrea _ Yo me pongo en bolas y vos vomitás.
Antonela _ No es para tanto, la llevo bien, pero tenés que ir al médico, el te va dar una solución, te opera, te los extirpa, que se yo, pero algo va hacer, mejor que estar acá encerrada…
Andrea _ No sé, sabés que no sé.
Antonela _ ¿Qué no sabés?
Andrea _ No sé si sacarlo es lo mejor, lo que sí quiero, es que no me aparezcan más, de eso estoy segura.
Antonela _ ¿Vos querés tenerlo? Pensá bien lo que estás diciendo, no te dejes convencer, vos pensalo bien, lo que te pasa no es nada bueno, no es sano.
Andrea _ Ya lo sé, pero no sabés lo que es sentirlo en el cuerpo, cuando se mueve, pensar que era una cosita pequeña, fue creciendo dentro mío y yo viví todo ese proceso, viví cada momento, son parte de mí, salieron de mí, o mejor dicho, están en mi.
Antonela _ A ver, no es una persona.
Andrea _ ¡Pero es una vida!
Antonela _ Si, pero no es una persona.
Andrea _ Yo comencé a pensar en todo esto, cuando maté al primero. Recuerdo mis piernas ensangrentadas; el dolor, el roce de mis muslos agrandaba mi herida. Lo primero que sentí fue asco, luego alivio y a medida que fui tomando conciencia, me sentí culpable. Anto, yo lo maté, soy una asesina…
Antonela _ Nada que ver Andre, eso fue contra tu voluntad, fue algo casi lógico, algo casi espontaneo. ¿Qué ibas a hacer? ¿Ibas a caminar toda chueca? ¿Quedarte postrada con las piernas abiertas? ¿Qué? ¿Decime? Como venía la cosa, eso era inevitable, él estaba en el lugar menos indicado.
Andrea _ Sí, un poco es así, terminé tirándolo por el inodoro, pobrecito… Antonela _ Y ahora ¿Cómo estás?
Andrea _ Tengo una, en el costado de la teta derecha, esa ya está. Tengo otra en el borde de la nalga izquierda, otro en medio de la espalda y en el cuello. La del cuello está a punto de salir, en cualquier momento sale. Donde me roza el corpiño, sale donde me roza la bombacha, me sale, me roza el collar, me sale, en el muslo igual.
…………………………………
Antonela y Andrea están con el médico en el consultorio.
Doctor _ Andrea, cuénteme ¿Qué le anda pasando?
Andrea _ Desde que murió mi abuela, me salen verrugas en las mismas partes del cuerpo que a ella. Aparecen chiquitas, con forma cilíndrica, luego se agrandan Siento cómo la raíz se expande, toma forma dentro de mi piel, siento como se mueve, como crece; no para de crecer. La verruga toma forma circular, luego se agranda, más y más. Todo me produce mucho dolor, pero lo peor comienza cuando debajo de la verruga se genera una forma y comienza a pujar para fuera. Esa forma, al agrandarse, estira la verruga y se hace translúcida como un agua viva, una medusa, un bubón, y puedo ver en su interior.
Doctor _ ¿Y qué ve en el interior?
Andrea _ A medida que presiona para salir, la verruga, parece tomar la forma emergente y puedo ver la frente, la nariz, los pómulos, la boca abierta. El envoltorio de la verruga no resiste más y revienta.
Doctor _ ¿Revienta? ¿Y qué pasa?
Andrea _ Y se hace un agujero, se desgarra la carne, es una perforación en el cuerpo que chorrea sangre; la cabeza se agita, estornuda, tose quiere abrir los ojos y los tiene todos pegoteados, escupe, se pone de mal humor y si lo arranco crece otro al lado.
Doctor _ A ver Andrea, muéstreme dónde lo tiene.
Andrea _ A un costado del pecho derecho, justo donde me presiona el fierro del corpiño.
Andrea se levanta la remera.
Doctor _ ¿Por qué le puso en la boca una cinta de papel?
Andrea _ No soporto las voces doctor.
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En la casa. Andrea desnuda sostenida del brazo por su hermana Antonela. Andrea está sobre un charco de sangre.
Andrea _ No aguanto más el dolor, no aguanto más.
Antonela _ Vení sentate, no te quedes parada.
Andrea _ No, no, si me siento lo mato, no, no.
Antonela _ Tranquilízate, llamo al SAME.
Se escucha una tos aguda
Andrea _ Ahí viene otro.
Antonela _ ¿Dónde, dónde?
Andrea _ Déjame agarrarte
Andrea se pone frente a su hermana, apoya las manos sobre los hombros de Antonela e inclina la cabeza para abajo. Una protuberancia se agita en medio de la espalda de Andrea, revienta entre la sangre y la pústula, seguida de un llanto de bebe. Antonela grita como un marrano, no para de gritar.
Andrea _ Ponele una cinta de papel en la boca.
Voz aguda _ Andrea…. Andrea…. ¿Dónde estás?
Antonela sin dejar de ser el apoyo de su hermana, mira por detrás del cuerpo de Andrea
Voz aguda _ Antonela, ¿Dónde está tu hermana? ¿Dónde se metió? ¡Siempre igual, cuándo la necesitás, nunca está! Andrea.
Andrea_ (subiendo el tono de la voz). ¡Antonela! ¡Es mamá, es la cabeza de mamá!
Antonela limpia la cabeza de su madre. Andrea de pié, tiene el cuerpo inclinado, las piernas flexionadas, sus manos apoyadas arriba de las rodillas.
Cabeza de madre_ Anto, gracias, con vos nunca tuve problemas, pero tu hermana, de todos lados me llamaban.
Andrea _ ¡Callate mamá!
Cabeza de madre _ Te escuché Andrea ¿dónde estás? Todavía me acuerdo de cuando te encontré con tu amiga en el baño.
Antonela inclinada, hablándole a cabeza de madre que está en el borde del glúteo de Andrea.
Antonela _ Má, eso ya pasó, olvídate.
Andrea _ Tápale la boca de una vez. ¡No la quiero escuchar más!
En la parte interna del muslo derecho de Andrea se abre paso otra cabeza. Andrea grita y comienza a caminar en círculo con las piernas abierta y ensangrentadas.
Voz de cabeza masculina _ Andre, me voy, no me banco más. Es insoportable estar a tu lado, no parás de comer.
Antonela _ ¡Es Mario, Mario Miguel!
Andrea camina en círculo, Cabeza de Bebé no para de llorar.
Cabeza de madre _ Andre, yo no me olvido, acordate; tuve que ir con tu amiga y hablar con su madre. ¡Yo; tuve que dar la cara, explicarle y pedirle disculpas por tu comportamiento!
Andrea con las palmas de la mano se tapa las orejas, no para de caminar en círculo. Cabeza de Mario Miguel_ Ya lo pensé, basta, basta de todo esto, sos puro bardo.
Explota la axila la derecha de Andrea que llora desconsoladamente con el antebrazo derecho sobre la cabeza. La sangre chorrea por su cuerpo.
Antonela _ Andre, no te puedo escuchar, con tanto griterío. Esperá un poco, dejame ubicarme, se me confunde todo.
Andrea no para de caminar y llorar desbordada. Antonela toma una cuchilla y se dirige hacia su hermana.
Antonela _ Dejame a mí, yo me encargo, esto lo soluciono en un toque. Andrea _ ¡No! ¡Pará, es peor!
Cabeza de madre _ Andrea te la pasás perdiendo oportunidades, no sos como tu hermana.
Cabeza de Mario Miguel _ No hay vuelta atrás, yo de esta me bajo. Cabeza de Bebé no deja de llorar.
Cabeza de axila _ ¡Puta, sos una gorda puta!!
Antonela _ Andre, vení.
Andrea _ No, no se te ocurra, salen nuevamente y no quiero matarlos pero no puedo vivir así.
Muslo izquierdo de Andrea, sobre la rodilla, revienta. Andrea renguea. Antonela deja la cuchilla y toma una manguera con la cual moja y limpia la sangre del cuerpo de Andrea mojando las cabezas.
Andrea pone la rodilla izquierda en el piso tratando de no dañar las cabezas que sobresalen de su cuerpo. Antonela no deja de manguerearla.
FIN