Perro que es dos perros (izquierdo, derecho) y el centro humano. Dispositivo: un depósito de basura
Locro es un perro que se piensa humano, tiene dos cabezas fijas, cada una mira en direcciones opuestas. Cuando se ve su reflejo, el que mira es el centro y siempre ve el rostro de un humano, a sus lados salen dos grandes hocicos por los cuales ladra y escucha al mismo tiempo.
Locro pasa los días jugando en su iglú. Le llevó mucho tiempo construirlo, recorrió cada rincón de la lejanía entre bancos de espesura, montañas de olor y ríos de metal para lograr que fuera suave como algodón y todo color azul cerúleo.
Durante el día lo baña con espuma de mar que disfruta comer al hacer burbujas soñando que camina entre las nubes.
Los días pares sale a pasear en busca de nuevos amigos que invita a jugar.
Un un día encontró a Pato. Era color rosa desteñido y estaba muy triste por que había perdido a su hermano Za; tenía varios días sin verlo pero no tenía fuerzas para buscarlo pues se sentía viejo y herido.
Locro sintió pena por Pato y le llevo un poco de su espuma de mar esperando reanimarlo, le contó historias sobre piratas, quienes venían una vez cada tanto cargados en el monstruo de cuello largo que trituraba y destruía todo a su paso.
Locro: Llevo años viviendo aquí, antes todos los cerros que ves ahí, eran verdes, pero vinieron los piratas montados en ese (baja la voz) kafkanopsus y transformaron todo.
Esa noche llovía mucho así que me fui a dormir temprano, cuando desperté, ya nada era igual.
Yo perdí a … (llora)
Pato: oye mira alguien viene.
(Su lado derecho ladra).
Locro: ¡¡corre!!
Pato: no puedo, mírame, el tiempo ha desgastado mis pasos.
(Locro lo sujeta con el hocico y corre.)
Se esconden tras un balde con agua, lado izquierdo aúlla. A lo lejos ven saltando una rana y un pollito de cuerda.
Rana: «Yo gané»
Pollito: ¡Que no!, gané yo, tu te quedas dando vueltas en círculo, hay que avanzar hacia el progreso, ¡gané yo!
Rana: Futurismo obsoleto, ¡que necio eres! y tan bruto, siempre miras hacia abajo.
¡Gané yo!
Pollito: Eres tan inmaduro, deja de soñar, baja la vista y pon los pies en la tierra. Camina derecho y hacia el frente, ¡d-e-r-e-chooo y hacia el FRENTE!
Rana: Eres tan aferrado que ni siquiera puedes saltar, ¡libérate! Pollito: Tan perdido como tus pensamientos, ¡ubícate!
(Locro se acerca temeroso)
Locro: Ey, tranquilos, ¿qué les pasa?
Pollito: estamos compitiendo para ver quién llega más lejos. Yo voy caminando ¡¡DERECHO y haaaa-ciaaaael FRENTEEE!!
Ya le dije a Rana que el dinero no cae del cielo, hay que meter el pico, sacar dinero, meter el pico, sacar provecho, meter el pico…
Rana: (Lo interrumpe) ¡Pollito está loco! yo salto en círculos y miro al cielo, cada tanto brinco más alto.
Pero no podemos llegar a un acuerdo por que Pollito dice que la lejanía se mide en distancia y él quiere que yo llegué hasta esa mancha negra, pero yo no quiero, me gusta viajar en círculos, uno nunca sabe hasta dónde puede llegar, la lejanía es impalpable, no es visible a los sentidos, se escucha más allá del horizonte, cual suspiro se eleva hacia la eternidad del mar, nos penetra tan profundo al corazón de la tierra, invade….
Pollito: Ay, ¡ya cállate! Eres insoportable.
Locro: Tranquilos, ¿por qué no hacen un empate?
Rana y Pollito: ¡¡NoooOOOO!!! ¡¡¿Cómo un empate?! Pollito: Éste está peor que nosotros.
asdkjnvOIAOPPAAAAA
Pollito: ¿Qué fue eso?’ Locro: ¡¡Pato!!
Locro sale corriendo, Pollito y rana atrás de él. Se escucha el aullido de Locro.
Locro: ¡¡Los Piratas!! ¡¡Malditos!!!
¡¡Paaaatoooo!!
(Días nones)
- Hace tiempo que no veo a Locro, lo extraño tanto, ¿en dónde estará ahora?
Observa pasar una sombra, retorna y se asoma, la luz se ha ido. Un destello brilla, mira la sombra de una cola que se mueve.
- ¿Locro? ¿eres tu? ¡ven aquí amigo! Cuando se acerca, la sombra se difumina.
Una ráfaga helada le eriza la piel, se vuelca y nuevamente la cola.
- ¡Locro! amigo, ¡cuánto te extraño!
Una gotera cae en un balde con agua en un tempo constante y muy marcado. Afuera el aullar del viento recuerda canciones de cuna.
Las voces de los árboles susurran los tiempos perdidos.
Un relámpago en el cielo alumbra todo el lugar, al fondo ve mover una cola. Corre tras ella.
- ¡¡¡Locro!!!
Cuando llega se difumina. Se tiende en el piso, llora. Lado izquierdo aúlla. Un zapato roído lo escucha, se asoma al iglú.
- Oye que tienes, ¿por qué lloras?
- Perdí a mi mejor amigo.
- Chócalas yo también, pero ya no lloro por que sé que un día nos vamos a encontrar y nos contaremos muchas aventuras del pasado perdido.
Me llamo Za.
(Se limpia los mocos)
- Me llamo, me llamo….. (llora)
Za: ¿Que te pasa?
- No recuerdo cómo me llamo (llora).
Za: No importa, te diré sombra por que te vi de noche.
(lado derecho lo huele y lo lame)
Za: Oye, oye, basta, basta.
(lado izquierdo aúlla)
(Días pares)
Pollito caminaba lo más rápido que podía derecho y hacia el frente para alcanzar a Locro. Rana por más que lo intentaba no podía llegar por que siempre daba vueltas en círculo.
Locro: ¡Pato! ¡Pato!, ¿dónde estás?, ¡no otra vez no! (llora) Pato: Tranquilo amigo, aquí estoy, ¡mira a quién encontré! Te presento a mi hermano «Za».
Za: ¡¡Sombra!!
Lado izquierdo aúlla, lado derecho lo lame.
El sol refleja su sombra, el centro levanta la vista, ve la cola moverse.
Locro: ¡¿Locro?! (cae una lágrima en el balde, mira al balde y ve el rostro de un humano)
Pollito camina de-re-cho y hacia el frente. Rana intenta llegar dando vueltas en círculo.